Podio clave para Nicolás Varrone en las 12 Horas de Sebring

NewsITe
El argentino Nicolás Varrone concretó un resultado de enorme valor deportivo al alcanzar el tercer puesto en la exigente competencia de las 12 Horas de Sebring, segunda fecha del campeonato IMSA SportsCar Championship, dentro de la competitiva clase GTD PRO. El piloto bonaerense compartió la butaca del Chevrolet Corvette Z06 GT3.R con el estadounidense Tommy Milner y el neerlandés Nicky Catsburg, completando una actuación sólida en uno de los clásicos del automovilismo de resistencia en Estados Unidos.
Aunque Varrone no tomó parte de la clasificación —instancia en la que el equipo Pratt Miller Motorsports eligió a Milner para marcar el tiempo—, su aporte durante la carrera fue determinante. En un trazado histórico como el de Sebring, que desde 1952 alberga esta prueba de larga duración, el argentino mostró ritmo, consistencia y una gran capacidad para gestionar neumáticos y tráfico, elementos clave en este tipo de competencias.
El Corvette número 4 debió remar desde la octava posición de partida y, además, soportar una sanción de drive through por un toque con un BMW M4 GT3. Pese a ese contratiempo, la estructura estadounidense se mantuvo enfocada en la estrategia, aprovechó las neutralizaciones y logró recuperar terreno vuelta a vuelta.
Remontada, estrategia y un cierre a puro ataque
En el tramo final de la carrera, con Catsburg al mando del Corvette, el equipo apostó por una estrategia agresiva, con paradas ajustadas y un uso preciso de los neumáticos en las últimas horas de competencia. Esa táctica permitió consolidar el ingreso al top 3 y defender el podio frente a rivales directos de marcas de primer nivel.
- El Corvette Z06 GT3.R mostró confiabilidad durante las 12 horas.
- El trío Varrone-Milner-Catsburg logró recuperarse de una penalización.
- El tercer puesto fortalece las aspiraciones en el campeonato IMSA.
La victoria dentro de la clase GTD PRO quedó en manos del Porsche 911 GT3 del equipo Manthey Racing, mientras que el segundo lugar también fue para otra unidad de la marca alemana, confirmando el dominio de Porsche en esta edición. Aun así, el resultado obtenido por Varrone y sus compañeros se valora como un paso adelante en el desarrollo del nuevo Corvette en el ámbito internacional.
El podio en Sebring llega en un año en el que Varrone combina su actividad en la Fórmula 2 con el programa de resistencia en IMSA, una estrategia que le permite sostener el ritmo competitivo durante el parate del calendario europeo.
Con este resultado, el argentino suma kilómetros de calidad en uno de los campeonatos más importantes del mundo para autos de GT y prototipos, y se consolida como uno de los pilotos nacionales con mayor proyección internacional. Sebring le entregó a Varrone mucho más que un trofeo: le dio confianza, visibilidad y un envión clave para lo que viene en la temporada.

