El hijo de Valeria Mazza y Alejandro Gravier contó cómo detectaron la presencia de los intrusos, se refugiaron en una habitación y llamaron al 911 hasta la llegada de la policía.

Benicio Gravier decidió hablar por primera vez sobre el tenso episodio que vivió junto a su hermana en la casa familiar de San Isidro, donde un grupo de delincuentes ingresó mientras ambos se encontraban en el interior. La secuencia comenzó de manera abrupta, cuando un movimiento extraño en una zona lateral de la vivienda llamó la atención de la adolescente. Desde ese momento, ambos actuaron según los protocolos de seguridad que les habían enseñado.
El joven contó que fue su hermana quien detectó primero la presencia de personas ajenas a la propiedad. “Mi hermana fue la primera en darse cuenta de que había alguien donde no debía. En cuanto vio sombra y movimiento, reaccionó al instante y me avisó. Ahí entendimos que algo no estaba bien”, relató. Tras la alerta, los dos se refugiaron en una habitación del primer piso y se comunicaron de inmediato con el 911 para pedir asistencia.
El llamado al 911 y la llegada de la policía
Benicio explicó que los minutos previos a la llegada de los efectivos se hicieron especialmente largos, pero que lograron mantener la calma. “Fueron minutos muy largos, pero actuamos como nos enseñaron: estar juntos, asegurarnos en un lugar y avisar. Por suerte, la policía llegó rápido”, señaló. Durante ese tiempo permanecieron encerrados en el mismo ambiente, sin exponerse a la circulación dentro de la casa.
Una vez controlada la situación, revisaron las cámaras de seguridad del domicilio. Allí confirmaron que los intrusos habían ingresado por un sector lateral y que no se trataba de una sola persona. “Ahí pudimos ver que habían entrado por un lateral de la casa y que no era una sola persona. Se movían rápido, como si supieran a dónde ir”, describió. Los delincuentes alcanzaron a desordenar un ambiente cercano al acceso y a llevarse algunos objetos menores, pero huyeron al advertir que la vivienda no estaba vacía.
El rol clave de su hermana durante el episodio
Uno de los aspectos que Benicio destacó fue la reacción de su hermana frente a la situación. “Reaccionó increíble. Estaba asustada, obvio, pero tomó decisiones que evitaron que todo se complicara. De verdad, me sorprendió la madurez con la que actuó”, expresó. El joven subrayó que la rapidez con la que ella advirtió la presencia de intrusos fue decisiva para que ambos pudieran resguardarse a tiempo.
A pesar del miedo inicial, coincidieron en que la comunicación fluida entre ambos y la decisión de permanecer juntos fueron factores clave para atravesar el momento sin consecuencias físicas. La actuación de la adolescente resultó fundamental para activar de inmediato las medidas de seguridad.
La reacción de Valeria Mazza y Alejandro Gravier
Los padres de los jóvenes, Valeria Mazza y Alejandro Gravier, se encuentran en Europa por compromisos laborales y se enteraron del episodio por medio de sus hijos. “Hablamos enseguida. Estaban preocupados, como cualquier papá, pero tranquilos porque sabían que estábamos bien. Fue un susto grande, pero terminó siendo solo eso”, contó Benicio. La pareja mantuvo comunicación constante con ellos hasta que la situación quedó completamente normalizada.
Una reflexión final sobre la inseguridad
Al analizar lo sucedido, Benicio reconoció que la situación lo dejó pensando sobre la inseguridad cotidiana. “Da bronca y tristeza que estas cosas pasen, y que uno pueda estar tranquilo en su casa y de un momento al otro tenga que encerrarse. Pero es algo que, lamentablemente, le puede pasar a cualquiera”, reflexionó. A pesar del mal momento, insistió en que la rápida reacción y el acompañamiento policial permitieron que el episodio no pasara a mayores.

