Rock, playa imaginaria y Calamaro para chicos y grandes

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El Palacio Libertad se convirtió, en pleno receso invernal porteño, en una pequeña playa rockera. Allí desembarcó el espectáculo infantil “Las asombrosas vacaciones de El Salmón en la playa”, una propuesta pensada para familias fanáticas de Andrés Calamaro que logró agotar localidades y hacer cantar a varias generaciones al mismo tiempo.
Con un auditorio repleto, los más chicos disfrutaron de una aventura musical y narrativa de aire veraniego, mientras que los adultos aprovecharon para volver a corear clásicos del repertorio de Calamaro como si estuvieran en un recital. La puesta, dirigida al público familiar, propone una aproximación lúdica a la obra del músico, con arreglos especiales y pequeñas adaptaciones en las letras para todo público.
El show recorre distintas etapas de la carrera del artista: desde sus años en Los Abuelos de la Nada y Los Rodríguez hasta su consolidación como solista. Canciones como Mil horas, Mi enfermedad, Flaca, El Salmón y Sin documentos se integran a una historia de vacaciones en la costa, atravesada por el juego, la amistad y el descubrimiento, siempre con el rock como guía.
Un viaje musical para nuevas generaciones
En escena, la narración y la actuación protagónica están a cargo del actor, bailarín y titiritero correntino Mauricio Vila y de la actriz y cantante Mar Mediavilla, quienes conducen al público por esta travesía imaginaria de verano en pleno invierno. Su labor combina actuación, humor, ternura y guiños permanentes a los grandes acompañantes.
El repertorio es interpretado por los cantantes Mauro Conde e Inbal Comedi, respaldados por una banda de músicos en vivo que aporta energía y calidez a cada cuadro. Sobre el escenario se lucen Helena Verdún (coros, percusión y guitarra acústica), Gonzalo Duarte (batería), Gastón Fenolio (bajo y guitarra acústica), Darío Larrondo (piano), Valentina Pérez Aboitiz (saxo y flauta traversa), Clara Lodillinsky (trompeta) y Carmela Lennon (percusión).
Dirección artística y espíritu del proyecto
- Dirección musical: a cargo de Jerónimo Verdún, quien también se ocupa de los arreglos y la guitarra.
- Guion original: escrito por Quique Tomiozzo y Gabriel Noacco, basado en una aventura de vacaciones.
- Concepto escénico: llevar el universo de Calamaro a las infancias sin perder la esencia rockera.
“Los clásicos de Calamaro encuentran nuevas formas, manteniendo su alma original, pero hablándole a un nuevo tiempo y a una nueva generación”, subrayan desde la producción.
La propuesta se suma a la oferta cultural de las vacaciones de invierno en la Ciudad de Buenos Aires con una mirada diferente: en lugar de apelar únicamente al entretenimiento infantil, apuesta por un punto de encuentro entre padres, madres, hijos e hijas alrededor de un mismo cancionero. Así, el verano se adelanta en el escenario del Palacio Libertad, donde las olas, el sol y el rock conviven en clave familiar.

