Vacaciones y descanso: por qué es clave cuidar el sueño infantil

NewsITe
Las vacaciones escolares suelen traer cambios en los horarios, rutinas más flexibles y mayor tiempo de ocio. Sin embargo, para niños y adolescentes, mantener un buen descanso nocturno sigue siendo fundamental para su salud física, emocional y para el funcionamiento diario de toda la familia.
Especialistas en medicina del sueño advierten que, durante el receso, se incrementan conductas que afectan la calidad del descanso, como acostarse muy tarde, dormir hasta el mediodía, pasar muchas horas frente a pantallas y consumir alimentos ultraprocesados en horarios irregulares. Todo esto altera los ritmos biológicos y puede generar somnolencia diurna, irritabilidad, dificultades para concentrarse y cambios de humor.
La médica Sol Segura Matos (M.N. 140.644), de la Unidad de Medicina del Sueño de Fleni, explica que el trastorno más frecuente en verano es el “retardo de fase”: chicos y adolescentes se duermen cada vez más tarde y, en consecuencia, se levantan también más tarde. “La falta de un descanso adecuado se asocia a baja energía para las actividades cotidianas, problemas de atención y, en casos severos, síntomas de ansiedad o tristeza”, señala la especialista.
Ocho claves para un buen dormir en vacaciones
Para evitar que el descanso se desordene durante las vacaciones y facilitar luego el regreso a la rutina escolar, los expertos recomiendan sostener hábitos de higiene del sueño aun en este período de mayor flexibilidad.
Recomendaciones prácticas para familias
- Mantener cierta regularidad en los horarios: aunque se permita acostarse un poco más tarde, conviene sostener rangos horarios similares cada día para ir a dormir y para levantarse.
- Favorecer la luz natural por la mañana: abrir cortinas temprano y promover actividades al aire libre ayuda a “poner en hora” el reloj biológico.
- Impulsar la actividad física: caminar, andar en bicicleta, nadar o jugar al aire libre, especialmente durante la mañana, mejora el sueño nocturno.
- Cuidar las siestas: se recomienda evitar siestas largas y, sobre todo, después de las 17, para no retrasar la hora de dormir.
- Limitar pantallas antes de dormir: la luz azul de celulares, tablets y televisores interfiere con la producción de melatonina. Se sugiere apagar dispositivos al menos dos horas antes de ir a la cama y proponer alternativas como lectura o juegos tranquilos.
- Crear un ambiente adecuado: el dormitorio debe ser cómodo, silencioso, con luz tenue y una temperatura aproximada de 22°C.
- Evitar estimulantes por la tarde: reducir o eliminar el consumo de café, té, bebidas cola y chocolate después de las 17 para no interferir con el sueño.
- Incorporar rutinas de relajación: escuchar música suave, leer un libro o practicar técnicas de respiración o relajación ayuda a preparar el cuerpo y la mente para dormir.
“Retomar y sostener hábitos de higiene del sueño durante las vacaciones es clave para el bienestar de niños y adolescentes y para una vuelta a clases más ordenada”, resume Segura Matos.
Los especialistas destacan que las familias cumplen un rol central: acompañar con límites claros pero flexibles, ofrecer actividades fuera de las pantallas y priorizar el descanso como parte de la salud integral. Cuidar el sueño en vacaciones no implica eliminar el disfrute, sino encontrar un equilibrio que permita a chicos y chicas descansar, jugar y aprovechar plenamente este tiempo.

