Vaca Muerta y la minería se acercan al aporte histórico del agro

NewsITe
El crecimiento acelerado de Vaca Muerta y de la actividad minera comienza a modificar el mapa exportador argentino. Durante el primer cuatrimestre del año, las divisas generadas por el petróleo, el gas y la minería se ubicaron muy cerca de las del complejo agroexportador, históricamente el principal proveedor de dólares de la economía nacional.
De acuerdo con estimaciones privadas elaboradas en base a datos del Banco Central (BCRA), las ventas externas asociadas a hidrocarburos y minerales habrían rondado los USD 8.150 millones en ese período, un nivel récord para estos sectores. Esta performance los coloca por primera vez casi a la par del campo, que continúa liderando el ranking exportador pero con una brecha cada vez más acotada.
El impulso proviene, por un lado, del fuerte salto en la producción de crudo y gas no convencional en Vaca Muerta, ubicada principalmente en la provincia de Neuquén pero con ramificaciones en Río Negro, Mendoza y La Pampa. La mejora en la infraestructura de transporte y el aumento de la capacidad de refinación y exportación permitieron canalizar crecientes volúmenes hacia mercados externos, en particular a Estados Unidos, Europa y algunos países de la región.
Por otro lado, la minería vive un proceso de expansión asociado a proyectos de litio, cobre, oro y otros minerales estratégicos. El interés global por la transición energética y por la fabricación de baterías elevó la demanda de litio argentino, con yacimientos en el norte del país –especialmente en Catamarca, Jujuy y Salta–, que ya se consolidan como polos de inversión y generación de empleo.
El agro mantiene el liderazgo, pero cambia la matriz exportadora
Pese al avance de la energía y la minería, el complejo agroindustrial continúa siendo el mayor generador de dólares. Soja, maíz, trigo y sus derivados aún concentran una parte sustancial de las exportaciones, sosteniendo la recaudación fiscal y el ingreso de divisas que necesita el Banco Central.
Sin embargo, analistas consultados señalan que la aparición de nuevos jugadores fuertes en el frente externo diversifica la matriz exportadora y reduce la dependencia de la cosecha agrícola y de los vaivenes climáticos. En años de sequía, como se vio recientemente, el aporte de sectores como Vaca Muerta puede resultar clave para amortiguar el impacto sobre la balanza comercial.
- Vaca Muerta se consolida como activo estratégico para el ingreso de divisas.
- La minería, impulsada por el litio y el cobre, gana peso en la agenda exportadora.
- El agro sigue primero, pero con menor distancia frente a los nuevos complejos.
Especialistas en energía y comercio exterior advierten que, si se concretan las inversiones previstas en infraestructura y transporte, el aporte combinado de Vaca Muerta y la minería podría superar al del agro en los próximos años.
En el Gobierno y en el sector privado coinciden en que el desafío será transformar este potencial en un flujo sostenido de dólares, con reglas de juego estables, mejora de la competitividad logística y cuidado del impacto ambiental. De ese equilibrio dependerá que el crecimiento de Vaca Muerta y de la minería se traduzca en mayor estabilidad macroeconómica y desarrollo regional de largo plazo para la Argentina.

