Científicos recolectaron ejemplares de cerdos marinos, arañas marinas gigantes, moluscos, pulpos y crustáceos cerca del glaciar Denman en la Antártida. Los investigadores creen que algunos organismos podrían ser desconocidos para la ciencia.

Una expedición científica encontró una amplia variedad de criaturas marinas en aguas cercanas al glaciar Denman, en la Antártida, y los investigadores sospechan que algunas podrían pertenecer a especies todavía desconocidas para la ciencia. Los ejemplares fueron recolectados durante la misión Denman Marine Voyage, realizada a bordo del rompehielos australiano RSV Nuyina.
Entre los organismos recuperados aparecieron cerdos marinos, un tipo de pepino de mar que habita las profundidades, arañas marinas de gran tamaño y pequeñas “mariposas de mar”. Los científicos también encontraron pulpos antárticos, estrellas de mar, crustáceos e isópodos.
El relevamiento permitió obtener información sobre una zona del lecho marino antártico que permanece menos documentada que otras regiones oceánicas. Los ejemplares deberán ser estudiados para determinar cuáles corresponden a especies ya conocidas y si efectivamente existen organismos que todavía no fueron descritos científicamente.
“Hemos recolectado una gran diversidad de organismos marinos y probablemente algunas especies nuevas para la ciencia”, explicó Jan Strugnell, profesor de la Universidad James Cook y líder del equipo encargado de estudiar la biodiversidad.
Una “mariposa de mar” puso huevos durante la expedición
Uno de los episodios que llamó la atención de los investigadores tuvo como protagonista a un ejemplar de Clio pyramidata, conocido como “mariposa de mar”. Se trata de un pequeño molusco que posee estructuras similares a aletas que utiliza para desplazarse por el agua.
El animal fue colocado en uno de los tanques instalados a bordo del rompehielos y depositó allí sus huevos. La situación permitió que los científicos observaran el desarrollo embrionario en condiciones controladas durante la travesía.
La expedición también recuperó ejemplares de Protelpidia murrayi, conocidos como cerdos marinos. Estos pepinos de mar viven en las profundidades y cumplen una función en el ecosistema al remover los sedimentos y reciclar materia orgánica acumulada en el fondo oceánico.
Aunque pertenecen a grupos ya conocidos por los científicos, su presencia en las cercanías del glaciar Denman aporta nuevos elementos para estudiar su distribución y comportamiento en el ecosistema antártico.
Arañas marinas del tamaño de una mano
Los investigadores encontraron además arañas marinas de dimensiones considerables. Algunos de los ejemplares recuperados alcanzaron tamaños comparables con una mano humana.
El equipo no limitó la búsqueda a los organismos que pudo capturar. Los científicos utilizaron también técnicas de ADN ambiental, conocidas como eDNA, que permiten identificar rastros genéticos dejados por diferentes especies en muestras de agua.
Esta herramienta permite detectar organismos aunque no hayan sido observados o recolectados directamente durante la expedición. Los resultados contribuirán a elaborar un registro más amplio de la biodiversidad presente en esta región de la Antártida.
La misión también estudia el futuro del glaciar Denman
La búsqueda de especies fue una de las líneas de investigación de una expedición con objetivos más amplios. Los científicos también estudiaron cuánto calor transporta el océano hacia la plataforma de hielo del glaciar Denman y cómo ese proceso podría afectar su estabilidad.
Durante la campaña tomaron mediciones de temperatura, analizaron la composición química del agua y recolectaron muestras de sedimentos. La información obtenida será utilizada junto con los registros de biodiversidad para elaborar modelos sobre la evolución de la región.
Los investigadores buscan determinar cómo el calentamiento del océano puede modificar los ecosistemas antárticos y acelerar la pérdida de masa del glaciar. Los estudios también permitirán evaluar el posible impacto de esos cambios sobre el nivel del mar.

