Un oso desató el caos en un aeropuerto de Japón y obligó a suspender los vuelos por más de una hora

El aeropuerto de Hanamaki cerró durante noventa minutos luego de que un cachorro de oso irrumpiera en la pista. El hecho quedó grabado por las cámaras de seguridad.

El hecho quedó grabado por las cámaras de seguridad.

Un cachorro de oso provocó la interrupción total de las operaciones en el aeropuerto de Hanamaki, en la prefectura de Iwate, Japón. El animal ingresó a la pista durante la mañana del martes, obligando al cierre del recinto durante una hora y media mientras se desplegaba un operativo para localizarlo.

El inusual episodio quedó registrado por una cámara de seguridad que captó al oso corriendo por la pista antes de desaparecer entre la vegetación cercana. Según medios locales, un empleado del aeropuerto fue quien advirtió su presencia y dio aviso inmediato a las autoridades.

Las tareas de búsqueda se extendieron durante más de una hora, con la participación de personal del aeropuerto y efectivos de seguridad. Pese al operativo, no se logró encontrar al animal en el lugar, por lo que las operaciones fueron reanudadas pasadas las 11:00.

El hecho causó la demora de dos vuelos, uno con destino a Osaka y otro a Fukuoka. Más tarde, un oso fue capturado en una ruta cercana al aeropuerto, aunque todavía no se confirmó si se trata del mismo ejemplar.

“Esta es la primera vez que el personal del aeropuerto ha visto y confirmado la entrada de un oso en el recinto, y para ser honesto, es impactante”, señaló el subdirector del aeropuerto, Kaneno Shigeo, en declaraciones al medio NHK One. “La seguridad de los usuarios es nuestra máxima prioridad, y aumentaremos los patrullajes para evitar que esto vuelva a ocurrir”, añadió.

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Japón enfrenta una ola de ataques de osos sin precedentes

El incidente se produce en medio de una situación preocupante en distintas regiones del país, donde los ataques de osos se multiplicaron en los últimos meses. En el pueblo de Kazuno, ubicado entre montañas y bosques, se registraron más de 100 ataques y 12 muertes, lo que llevó al Gobierno japonés a desplegar tropas para controlar la emergencia.

Las autoridades locales advirtieron a la población que evite internarse en zonas boscosas y que permanezca dentro de sus casas después del anochecer. “Antes pensaba que los osos siempre huían al oír ruido, pero ahora se acercan. Son animales realmente aterradores”, explicó Yasuhiro Kitakata, encargado del departamento de osos de la ciudad.

En la prefectura de Akita, los avistamientos se multiplicaron por seis en lo que va de 2025. Ante este panorama, el gobernador Kenta Suzuki solicitó apoyo militar y no descartó la posibilidad de sacrificar ejemplares en casos extremos. “El agotamiento en el terreno está llegando a su límite”, advirtió.

Los osos negros japoneses, comunes en gran parte del país, pueden alcanzar los 140 kilos, mientras que los osos pardos de la isla norteña de Hokkaido pueden llegar hasta los 400. Las autoridades analizan medidas de control adicionales para evitar nuevos ataques y proteger tanto a la población como a los propios animales.

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