Investigadores desarrollaron un sistema de inteligencia artificial que analiza imágenes de la retina y detecta señales vinculadas al envejecimiento óseo.

Una imagen del ojo podría convertirse en una herramienta clave para detectar osteoporosis antes de que aparezcan fracturas o síntomas visibles. Un grupo de investigadores de Singapur comprobó que la edad biológica de la retina —el tejido sensible a la luz ubicado en el fondo del ojo— permite anticipar el riesgo de fragilidad ósea y deterioro de los huesos.
El trabajo fue publicado en la revista científica PLOS Digital Health y se basó en el uso de un algoritmo de inteligencia artificial llamado RetiAGE, diseñado para analizar imágenes de la retina y detectar señales de envejecimiento biológico.
Según demostraron los investigadores, cuanto más envejecida aparece la retina, mayor es el riesgo de osteoporosis y fracturas.
“Nuestra imagen de la retina contiene tanta información que es una puerta de entrada al cuerpo entero, mucho más allá del ojo. Hoy, suma la osteoporosis a la lista”, escribió en la red social X el médico estadounidense Eric Topol.
Cómo funciona el sistema de inteligencia artificial
El algoritmo RetiAGE analiza fotografías del fondo del ojo mediante aprendizaje profundo, una tecnología de inteligencia artificial que detecta patrones a partir de enormes volúmenes de datos.
El sistema fue entrenado con más de 129.000 imágenes obtenidas en Corea del Sur y posteriormente aplicado en dos grandes grupos de estudio: uno en Singapur, con 1.965 adultos mayores, y otro en el Reino Unido, con 43.938 participantes.
En ambos casos, los investigadores compararon las imágenes retinales con mediciones de densidad mineral ósea, es decir, el nivel de minerales presentes en los huesos y su capacidad de resistencia.
Los resultados mostraron que las personas con una mayor edad biológica retinal presentaban menor densidad ósea y un riesgo más elevado de osteoporosis.
En el Reino Unido, además, los participantes con peores resultados en el marcador retinal tuvieron más probabilidades de desarrollar osteoporosis durante los 12 años de seguimiento que incluyó el estudio.
Un problema que muchas veces se detecta tarde
La osteoporosis debilita progresivamente los huesos y aumenta el riesgo de fracturas, especialmente en adultos mayores. Según los investigadores, afecta a casi una de cada cinco personas en el mundo.
El diagnóstico suele llegar tarde porque muchas personas descubren la enfermedad recién después de sufrir una fractura.
Actualmente, el método más utilizado para detectar osteoporosis es la densitometría ósea DEXA, aunque los especialistas remarcaron que se trata de un estudio costoso y de acceso limitado en distintos países.
“La osteoporosis a menudo carece de herramientas de detección accesibles, lo que lleva a un subdiagnóstico y a un mayor riesgo de fracturas”, señalaron los autores del trabajo.
Los alcances y limitaciones del hallazgo
El estudio identificó además el gen IRF4, vinculado tanto con el envejecimiento retinal como con la formación de hueso nuevo.
Los investigadores también comprobaron que el algoritmo mejoró la capacidad predictiva de herramientas de riesgo ya existentes cuando se utilizó de manera combinada.
De todos modos, aclararon que la tecnología todavía debe utilizarse como una herramienta complementaria y no como reemplazo de los métodos actuales de diagnóstico.
Entre las limitaciones, reconocieron que el algoritmo fue desarrollado inicialmente en Corea del Sur y luego aplicado en poblaciones diferentes, lo que podría modificar algunos resultados.
Aun así, los autores consideraron que el sistema representa “un método no invasivo y repetible para detectar baja densidad mineral ósea y estratificar el riesgo de osteoporosis”.

