El acusado, Westwood, fue descripto por el fiscal del caso como un “depredador sexual” y “manipulador supremo”.

Alexander Westwood, actor de la serie Sex Education, recibió una condena de 15 años de cárcel tras ser declarado culpable de 26 delitos sexuales. Según informó el periódico británico Daily Mail, el joven de 24 años participó en 17 episodios de la exitosa producción de Netflix. Posteriormente, trabajó en otras series de la plataforma.
El fiscal del caso, Andrew Wallace KC, describió a Westwood como un “depredador sexual”. Además, un “manipulador supremo”, asegurando que podría haber enfrentado hasta 77 cargos por agresiones graves. Sin embargo, la acusación se redujo a 26 cargos para agilizar el proceso judicial. “Si enumeráramos todos los casos, habría cientos de cargos. Usó su estatus de estrella para aprovecharse sistemáticamente de sus víctimas”, detalló Wallace.
Las investigaciones revelaron que los abusos comenzaron cuando el actor tenía 10 años y que entre sus víctimas se encontraban niños a los que daba clases de actuación. Uno de los casos más graves involucró a una alumna a la que sometió y además obligó a la nena a beber su orina. Según el tribunal, Westwood tiene una “fascinación por la pornografía desde muy temprana edad”.
Tras la finalización de las exposiciones, el juez Neil Chawla le habló directamente a Westwood: “Usted utilizó su condición de celebridad para aprovecharse de jovencitas impresionables, inocentes e ingenuas. El jurado rechazó sus negaciones y rechazó su historia de culpar a las víctimas, y encontró que usted es un depredador serial, y que los delitos sexuales se convirtieron en parte de su estilo de vida”. Durante el proceso, las víctimas que estaban presentes en el tribunal se tomaron de las manos.
El hombre también fue condenado por “incitar a otro menor de diez años a participar en actividades sexuales”. Entre las denuncias, una adolescente reveló que fue violada en el detrás de escena de la serie Bridgerton, mientras que otra alumna contó que el acusado la convenció de desnudarse para una escena de mitología griega.

