Ucrania pide sostener la protección de su sistema energético
NewsITe
En pleno recrudecimiento de los ataques rusos contra su infraestructura crítica, el Gobierno de Ucrania difundió un inventario detallado de necesidades energéticas y defensivas y volvió a pedir a sus socios internacionales que mantengan el apoyo. El planteo coincide con el anuncio de Noruega de un nuevo paquete de ayuda por 400 millones de dólares destinado a mitigar el impacto de los bombardeos sobre la red eléctrica y garantizar el suministro de gas durante el invierno.
Según la agencia estatal ucraniana Ukrinform, la ofensiva rusa de los últimos días dejó a cientos de localidades sin luz ni calefacción, con temperaturas que en algunas regiones ya descienden a los diez grados bajo cero. Siete áreas del país se vieron afectadas por los ataques, con la región de Kiev como epicentro de los daños.
El ministro de Exteriores ucraniano, Andri Sibiga, explicó en una conferencia de prensa en Kiev junto a su par noruego, Espen Barth Eide, que los aliados de Ucrania cuentan ahora con una lista precisa de requerimientos para reforzar las defensas aéreas y proteger instalaciones estratégicas como centrales eléctricas, subestaciones y depósitos de gas. El funcionario remarcó que espera “soluciones adicionales” que permitan sostener tanto la seguridad de las infraestructuras como el flujo de energía hacia la población.
La primera ministra Yulia Sviridenko, por su parte, aseguró que la prioridad del Ejecutivo es restablecer cuanto antes el acceso a servicios básicos. Pese a los ataques constantes, subrayó que la infraestructura crítica continúa operativa y que los equipos de emergencia trabajan de manera ininterrumpida para reparar redes, reconectar barrios y abastecer a hospitales, centros de emergencia y sistemas de transporte.
Noruega refuerza la ayuda y crece la presión sobre la red eléctrica
En la misma rueda de prensa, el canciller noruego Espen Barth Eide precisó que la mitad del nuevo fondo de 400 millones de dólares se asignará a cubrir necesidades inmediatas del invierno, principalmente la importación de gas para calefacción y la reconstrucción de instalaciones dañadas. El paquete forma parte de un programa de casi 17.000 millones de dólares para dos años, destinado a sostener a Ucrania frente a la guerra y la crisis energética derivada.
Los últimos ataques se concentraron sobre todo en la región de Kiev, donde 161 localidades sufrieron interrupciones prolongadas. También se registraron daños en Odesa, Yitomir, Sumi, Járkov, Donetsk, Dnipropetrovsk y Chernígov, lo que agrava la fragilidad de un sistema eléctrico que arrastra destrucción desde el inicio de la invasión rusa.
- Más de un centenar de localidades afectadas sólo en el área de Kiev.
- Siete regiones impactadas por bombardeos a instalaciones energéticas.
- Temperaturas bajo cero que aumentan el riesgo humanitario.
- Un programa noruego de casi 17.000 millones de dólares en dos años.
“La operatividad de la infraestructura crítica es esencial para la resistencia civil durante el invierno”, sostuvo la primera ministra Yulia Sviridenko al reafirmar el compromiso de su gobierno con la restauración de la electricidad y la calefacción.
La intensificación de los ataques contra el sistema energético ucraniano no sólo afecta el confort doméstico, sino que compromete servicios sanitarios, operaciones de emergencia y el transporte. Frente a este escenario, Kiev insiste en que la cooperación internacional en materia de defensa aérea y energía no debe reducirse. La lista pormenorizada de necesidades que circula entre los socios extranjeros busca agilizar la llegada de equipos, repuestos y financiamiento para evitar que la combinación de guerra y bajas temperaturas derive en una crisis humanitaria aún mayor.


