Turismo fueguino en tensión por paros docentes y conflicto en el puerto

NewsITe
La Cámara de Turismo de Tierra del Fuego encendió una señal de alarma sobre el presente y el futuro inmediato del sector en la provincia. En un documento difundido en las últimas horas, la entidad cuestionó a la gestión del gobernador Gustavo Melella por la extensión del conflicto docente, la falta de certezas operativas en el puerto de Ushuaia y el impacto de los aumentos impositivos proyectados sobre actividades ligadas al turismo.
Según detalló el presidente de la cámara, Patricio Cornejo, la actividad de turismo mayorista pasaría de tributar una alícuota del 2% al 8% en Ingresos Brutos dentro del esquema presupuestario que se analiza. A ello se sumarían un 1,5% adicional destinado al financiamiento de servicios sociales y un eventual incremento en el impuesto de Sellos aplicable a los resúmenes de tarjetas de crédito, lo que a juicio del sector deteriora la rentabilidad de las empresas.
El diagnóstico se da en un contexto social y laboral complejo. Cornejo recordó que el sistema educativo provincial atravesó casi seis semanas de interrupción de clases por medidas de fuerza, con escuelas parcial o totalmente paralizadas. Para el empresariado turístico, esa prolongada conflictividad compromete la formación de futuros recursos humanos para el sector, sin desconocer el derecho de los trabajadores a reclamar, pero señalando la responsabilidad del Ejecutivo en garantizar la continuidad educativa.
Otro eje crítico se ubica en el puerto de Ushuaia. La Cámara de Turismo advirtió que el muelle de catamaranes permanece inhabilitado y que la información oficial sobre los plazos de reparación y el esquema operativo previsto para la temporada es escasa. Según Cornejo, existen fuertes interrogantes sobre cómo se organizará la operatoria en el inicio de la actividad de cruceros, en particular de la compañía Australis.
El dirigente también mencionó que trabajadores desplazados de la Dirección Provincial de Puertos habrían enviado comunicaciones a operadores y medios especializados advirtiendo sobre la posibilidad de bloqueos o complicaciones en la operatoria. Esa imputación se limita al testimonio de Cornejo: no se conoce, al momento, una denuncia judicial formal ni la publicación completa de las notas mencionadas. Lo verificable es que, en la antesala de la temporada, la provincia llega con un muelle inhabilitado, una intervención portuaria cuestionada y alrededor de 140 empleados de la DPP alcanzados por el conflicto, de acuerdo con la cámara.
Temporada récord, costos en alza y una imagen en juego
Pese al tono crítico del informe, la entidad empresaria reconoció que el mes de julio registró un movimiento turístico récord y que septiembre mantenía buenos indicadores de pasajeros y niveles de ocupación. Estos datos impiden hablar de una temporada perdida, pero ponen el foco en la caída del consumo por visitante y en el deterioro de la rentabilidad por el incremento de los costos y la presión fiscal.
Cornejo estimó entre 500 y 550 recaladas de cruceros para la temporada. No obstante, recordó que la confirmación de una reserva no obliga a las compañías a operar si evalúan que no existen condiciones de seguridad o previsibilidad suficientes. En ese marco, el mayor riesgo señalado por la cámara es de carácter potencial: la posibilidad de cancelaciones futuras si la conflictividad no se encauza, antes que una baja masiva ya concretada.
En su análisis político, la Cámara de Turismo distribuyó responsabilidades entre la Provincia y la Nación por la disputa en el ámbito portuario, pero apuntó directamente al Ejecutivo fueguino por la gestión educativa, fiscal y administrativa. Al 14 de septiembre, el organismo empresario remarcó que las seis semanas de conflicto escolar ya se habían consumado, el muelle de catamaranes continuaba inhabilitado y el sector carecía de un canal de información fluido con la intervención que conduce el puerto.
- Seis semanas de clases afectadas en escuelas fueguinas por medidas de fuerza.
- Muelle de catamaranes de Ushuaia inhabilitado y sin plazos claros de reparación.
- Proyección de un fuerte aumento en Ingresos Brutos y otros tributos al turismo.
- Entre 500 y 550 recaladas previstas, con riesgo de futuras cancelaciones.
“No desconocemos el derecho a reclamar, pero el Estado debe garantizar la continuidad educativa y la previsibilidad para el turismo”, advirtió Patricio Cornejo, titular de la Cámara de Turismo de Tierra del Fuego.
Mientras la provincia busca consolidarse como puerta de entrada a la Antártida y destino de cruceros internacionales, la combinación de conflicto educativo, incertidumbre portuaria y presión tributaria plantea un escenario de preocupación para uno de los motores clave de la economía fueguina.

