Trump se somete a nuevos estudios médicos en EE.UU.

Trump afronta una nueva revisión médica en el Hospital Militar

Donald Trump se somete a chequeo médico en el Hospital Militar Walter Reed

NewsITe

Buenos Aires, 26 de mayo (NA) — El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, se someterá este martes a una nueva batería de controles médicos y odontológicos en el Hospital Militar Walter Reed, el tradicional centro de salud donde son atendidos los mandatarios norteamericanos. Se trata de la tercera revisión integral de este tipo desde que inició su actual mandato, informaron medios internacionales.

– Publicidad –

Desde la Casa Blanca insisten en que se trata de un chequeo de rutina, sin indicios de una situación de emergencia. Sin embargo, la reiteración de estos estudios y, sobre todo, la edad del mandatario —que está próximo a cumplir 80 años el próximo 14 de junio— alimentan interrogantes sobre su estado de salud físico y mental, recogidos por diversos medios, entre ellos la emisora francesa RFI.

De acuerdo con encuestas recientes, una porción significativa de la opinión pública estadounidense expresa preocupación. Un sondeo de Reuters-Ipsos realizado a fines de febrero mostró que el 61% de los consultados consideraba que Trump se había vuelto “impredecible con la edad”. Otro estudio, del 21 de abril, indicaba que el 51% creía que sus facultades mentales se habían deteriorado en el último año.

Conducta pública y dudas sobre su salud

Los analistas señalan que ciertos comportamientos del presidente no contribuyen a despejar temores. Entre ellos, su intensa y a menudo confusa actividad en redes sociales: sólo entre la noche del 11 de mayo y la mañana del 12, antes de viajar a Pekín para reunirse con Xi Jinping, llegó a publicar alrededor de 50 mensajes, muchos de ellos difíciles de interpretar.

En apariciones públicas, cronistas y fotógrafos han destacado un lenguaje corporal que, según observan, se asemeja cada vez más al de su antecesor Joe Biden, a quien el propio Trump había acusado de senilidad en el tramo final de su mandato. En reuniones y conferencias de prensa se lo vio por momentos con los ojos cerrados o somnoliento, algo que él atribuye a parpadeos prolongados.

RFI también menciona comportamientos erráticos, como levantarse en medio de una reunión sobre Irán para comentar sobre las cortinas de la sala, un gesto que alimenta especulaciones sobre su capacidad de concentración. A ello se suman imágenes en las que se observan marcas similares a moretones en sus manos, que aparentan estar maquilladas.

Explicaciones oficiales y debate político

La Casa Blanca atribuye esas marcas y la hinchazón en sus tobillos a una insuficiencia venosa crónica, por la cual el mandatario toma aspirina de manera regular. El médico presidencial, Sean Barbarella, aseguró tras sus exámenes más recientes que la salud general de Trump es “excepcional” y que no existe motivo para dudar de su aptitud para ejercer el cargo.

No obstante, en el terreno político el tema ya escaló al Congreso. Cerca de medio centenar de representantes demócratas impulsaron un proyecto para activar el mecanismo previsto en la 25ª Enmienda de la Constitución de Estados Unidos, que habilita a declarar la incapacidad de un presidente para desempeñar sus funciones. A ese grupo se sumaron también figuras del movimiento MAGA, como la exrepresentante de Georgia Marjorie Taylor Greene, quien llegó a hablar directamente de “locura”.

En caso de que se intentara aplicar esa enmienda, el propio mandatario tendría la posibilidad de impugnar la decisión. En esa instancia, serían las cámaras del Congreso las que deberían decidir su continuidad o destitución, con una mayoría calificada de dos tercios. Por ahora, el nuevo paso de Trump por el consultorio del Hospital Walter Reed alimenta un debate que combina salud, política y el inevitable paso del tiempo sobre el líder republicano.

- Publicidad -
- Publicidad -
- Publicidad -