Trump baja el tono tras el nuevo intento de magnicidio en Washington

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, relativizó el alcance del intento de ataque registrado durante la tradicional Cena de Corresponsales de la Casa Blanca, realizada en el hotel Washington Hilton. En una conferencia de prensa convocada de urgencia, el mandatario aseguró que el tirador detenido “estaba muy lejos” de su posición y que el perímetro de seguridad del salón principal “nunca fue vulnerado”.
Acompañado por la primera dama, Melania Trump, y por el director del FBI, Kash Patel, el jefe de la Casa Blanca dio detalles sobre el operativo de emergencia activado cuando un hombre armado con un rifle intentó acercarse al área donde se encontraba la cúpula del poder político estadounidense. Entre los invitados estaban el vicepresidente JD Vance y el titular de la Cámara de Representantes, Mike Johnson, junto a figuras de la élite política y periodística del país.
De acuerdo con la versión oficial, el sospechoso trató de superar los controles de acceso al gran salón, pero fue neutralizado por las fuerzas de seguridad antes de que lograra aproximarse al presidente y a las máximas autoridades republicanas. “Él no estaba de ningún modo cerca de traspasar las puertas del salón. El salón estaba sellado”, insistió Trump ante los medios, en declaraciones recogidas por la Agencia Noticias Argentinas.
Operativo de seguridad y recuerdo del ataque en Butler
Trump destacó en reiteradas oportunidades la reacción del Servicio Secreto y de los equipos de seguridad del hotel, a quienes calificó de “muy rápidos” y efectivos. Incluso comparó este episodio con el ataque perpetrado en julio de 2024 durante un mitin en Butler, Pensilvania, donde resultó herido por un francotirador. Según el mandatario, la respuesta en Washington fue “más eficiente” y permitió garantizar la integridad de los presentes.
Testigos describieron escenas de caos durante la evacuación de emergencia, mientras se desplegaban unidades de élite para reforzar el operativo alrededor del hotel y en las inmediaciones. El FBI continúa recabando testimonios, revisando las imágenes registradas por los asistentes y analizando el historial del detenido, con el objetivo de determinar si contó con apoyo logístico o actuó por cuenta propia.
- El tirador fue detenido antes de ingresar al salón principal.
- El Servicio Secreto y el FBI encabezaron el operativo de seguridad.
- Entre los presentes se encontraban las máximas autoridades republicanas.
Humor, condena al atacante y dudas sobre la seguridad
A pesar de calificar el episodio como “impactante”, Trump se permitió un momento de ironía sobre los riesgos del cargo que ocupa. “Nunca me dijeron que esta era una profesión tan peligrosa; si Marco (Rubio) me lo hubiese dicho, a lo mejor habría pasado de esto”, deslizó, para luego referirse al agresor como un “loco” y sugerir que podría tratarse de un “lobo solitario”.
“Escuché un ruido y pensé que era una bandeja, pensé que se había caído. El ruido venía de lejos y no alcanzó mi área de ningún modo”, afirmó Trump al intentar llevar calma a la población.
El nuevo intento de magnicidio, ocurrido en plena capital estadounidense y en un evento de alta exposición mediática, vuelve a poner en debate la vulnerabilidad de los actos públicos que reúnen a las principales figuras del gobierno. Mientras avanzan las investigaciones, la Casa Blanca insiste en que la agenda presidencial no se verá afectada, aunque crece la presión para revisar protocolos de seguridad y blindar aún más las actividades oficiales.

