Tensión en el mar Rojo: Washington eleva la presión

NewsITe
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, endureció su postura frente a los hutíes de Yemen tras un nuevo episodio de violencia en el mar Rojo. El mandatario lanzó un ultimátum al movimiento rebelde apoyado por Irán, luego de que dos petroleros de Arabia Saudita fueran atacados mientras navegaban por la estratégica ruta marítima, según informaron medios internacionales.
De acuerdo con los hutíes, los buques sauditas habrían violado el bloqueo impuesto por ellos en la zona, en el marco del prolongado conflicto que sacude a Yemen desde 2014. El mar Rojo, clave para el comercio global y el tránsito de hidrocarburos, se ha convertido en un punto de tensión recurrente entre actores regionales y potencias internacionales.
A través de la red social Truth Social, Trump recordó que “hace un año, Estados Unidos lanzó un ataque muy poderoso contra los hutíes” en respuesta a disparos contra embarcaciones comerciales. Según el presidente, durante buena parte del conflicto con Irán, el grupo yemení había reducido sus acciones, pero en las últimas horas “volvieron a las andadas” al atacar dos buques de bandera saudita.
El jefe de la Casa Blanca advirtió que su mensaje busca dejar en claro que, si se repiten los ataques, Washington responsabilizará directamente a Teherán. Para Trump, los hutíes actúan como “grupo subordinado y/o proxy de Irán”, por lo que un nuevo incidente podría desatar “un castigo militar grave” tanto contra la República Islámica como contra las propias milicias yemeníes.
La disputa regional y el impacto en el comercio global
El conflicto en Yemen, que enfrenta a los hutíes con una coalición encabezada por Arabia Saudita, se ha convertido en uno de los escenarios más sensibles de la disputa entre Irán y sus rivales regionales. Los ataques contra buques en el mar Rojo y en las cercanías del estrecho de Bab el-Mandeb han encendido reiteradas alarmas por el impacto que podrían tener en el transporte de petróleo y mercancías hacia Europa y Asia.
En este contexto, las declaraciones de Trump se inscriben en una política de máxima presión sobre Irán, a quien Washington acusa de desestabilizar la región mediante el apoyo a grupos armados en distintos países. Para los analistas, una eventual escalada militar en respuesta a nuevos ataques podría aumentar la volatilidad en los mercados energéticos y sumar inestabilidad a una zona ya altamente convulsionada.
Trump se declaró “muy decepcionado” con el accionar reciente de los hutíes, a quienes hasta hace poco describía como más contenidos en sus movimientos. La Agencia Noticias Argentinas recogió estas declaraciones, que refuerzan la señal de advertencia enviada desde Washington a los actores involucrados en la guerra de Yemen y al propio Irán.
“Si vuelven a hacerlo, se impondrá un castigo militar grave a Irán y, por supuesto, a los hutíes”, advirtió Trump, en un mensaje que volvió a tensar el tablero geopolítico en Medio Oriente.
Mientras tanto, la comunidad internacional sigue de cerca la evolución de la crisis en el mar Rojo, donde cualquier nuevo ataque contra buques comerciales podría tener consecuencias globales y reavivar los temores a una confrontación abierta entre Estados Unidos e Irán.

