Trump endurece su estrategia energética sobre Venezuela

NewsITe
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, volvió a tensionar el tablero energético internacional al sugerir que podría dejar fuera a ExxonMobil de su ambicioso plan para reactivar la industria petrolera de Venezuela con inversiones privadas por al menos 100.000 millones de dólares.
Las declaraciones se conocieron durante el vuelo presidencial a bordo del Air Force One, donde el mandatario señaló ante periodistas que “probablemente” se inclinaría por excluir a la petrolera, una de las mayores del mundo, por considerar que “están jugando demasiado” y que no le gustó la respuesta de la compañía frente a la iniciativa oficial.
El trasfondo de la disputa se remonta a la reunión celebrada el viernes en la Casa Blanca con cerca de una veintena de ejecutivos del sector energético. Allí, el director ejecutivo de ExxonMobil, Darren Woods, expuso con claridad sus reparos a invertir en el país caribeño, al que definió como “inviable para la inversión” dadas las actuales condiciones legales y comerciales.
Woods recordó además que los activos de la empresa fueron confiscados por el gobierno venezolano en dos oportunidades previas, un antecedente que pesa al momento de evaluar cualquier retorno al país. Esa posición chocó de lleno con el objetivo de Trump de sumar a las principales petroleras a un esquema de reconstrucción del sector bajo fuerte tutela de Washington.
Reacomodamiento geopolítico y negociaciones abiertas
En paralelo a su pulseada con ExxonMobil, Trump aseguró que Estados Unidos ya acordó la recepción de 50 millones de barriles de crudo venezolano, cargamentos que –según dijo– están “en camino” hacia refinerías norteamericanas. El volumen, significativo en el corto plazo, se enmarca en un viraje de la política hacia Caracas tras la captura del presidente Nicolás Maduro, un punto de inflexión que, de acuerdo con la versión oficial, habría cortado el flujo de petróleo y dinero desde Venezuela hacia Cuba.
El jefe de la Casa Blanca también afirmó que tiene previsto reunirse “en algún momento” con la presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, y que ya cuenta con fecha tentativa —entre martes y miércoles de esta semana— para un encuentro con la líder opositora María Corina Machado, en un intento por mostrarse como articulador de la transición política.
Cuba, en el centro del tablero regional
Consultado sobre la relación con La Habana, Trump evitó adelantar los términos de un eventual acuerdo con Cuba, aunque anticipó que lo anunciará “muy pronto”. Por ahora, sostuvo, la prioridad de su administración es atender la situación de las personas de origen cubano que se encuentran en territorio estadounidense sin haber adquirido la ciudadanía.
- Plan de inversión petrolera en Venezuela por 100.000 millones de dólares.
- Tensión con ExxonMobil por la negativa a invertir bajo el actual marco legal venezolano.
- Envío de 50 millones de barriles de crudo venezolano hacia Estados Unidos.
- Reconfiguración de los vínculos con Venezuela y Cuba en clave geopolítica.
“Venezuela está funcionando muy bien. Estamos trabajando muy bien con sus líderes. Veremos cómo acaba todo”, declaró Trump, al justificar su estrategia energética y diplomática en la región.
Mientras la Casa Blanca acelera movimientos en el tablero latinoamericano, los mercados energéticos siguen de cerca cada gesto de Washington. La posible exclusión de un gigante como ExxonMobil del nuevo mapa petrolero venezolano abre interrogantes sobre la profundidad del giro en la política exterior de Estados Unidos y el impacto que podría tener en el equilibrio de poder dentro de la industria global de hidrocarburos.

