Trump avanza en un nuevo bloqueo energético contra la isla

NewsITe
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció un nuevo paquete de sanciones que apunta directamente al suministro energético de Cuba. A través de una orden ejecutiva, la Casa Blanca impondrá aranceles punitivos a cualquier país que venda petróleo a la isla, ya sea de manera directa o a través de intermediarios.
Según el comunicado oficial, la medida se justifica en la necesidad de proteger la “seguridad nacional” de Estados Unidos frente a lo que Washington define como la “influencia maligna” del gobierno cubano en el hemisferio occidental. El nuevo esquema arancelario busca desalentar el comercio de crudo con La Habana y elevar el costo de mantener operativo al régimen encabezado por Miguel Díaz-Canel.
Trump afirmó que Cuba se encuentra “al borde del colapso” y dejó en claro que el objetivo de la Casa Blanca es asfixiar el flujo de energía que la isla recibe, principalmente, de Venezuela. En esa línea, el decreto señala que cualquier nación que contribuya a sostener el abastecimiento de petróleo quedará sujeta a penalidades comerciales y financieras en el mercado estadounidense.
El texto presidencial acusa a La Habana de albergar capacidades militares y de inteligencia de potencias consideradas adversarias por Washington, así como de brindar refugio a grupos extremistas. En particular, se sostiene que en Cuba opera la mayor instalación de inteligencia de señales de Rusia fuera de su territorio, con capacidad para interceptar y robar información sensible de Estados Unidos.
Acusaciones por terrorismo y violaciones a los derechos humanos
La administración Trump también señala a Cuba por ofrecer lo que describe como un “refugio seguro” a organizaciones como Hezbollah y Hamas, catalogadas como grupos terroristas por Washington. Además, el documento oficial acusa al gobierno de Díaz-Canel de torturar opositores, perseguir a creyentes religiosos y utilizar la pobreza de la población como herramienta para expandir la ideología comunista en la región.
Estas nuevas sanciones se suman a las restricciones de viaje impuestas a mediados de 2025 y a la designación de Cuba como Estado “patrocinador del terrorismo”. Con el frente energético ahora en el centro de la ofensiva, la Casa Blanca busca profundizar el aislamiento internacional del gobierno cubano y forzar un cambio político aprovechando la extrema fragilidad económica que atraviesa la isla.
De acuerdo con reportes de la agencia EFE, varias empresas extranjeras con presencia en Cuba ya comenzaron a revisar planes de contingencia ante la posibilidad de una crisis humanitaria más profunda o incluso un escenario de tensión militar. En La Habana, la medida genera preocupación tanto en el sector empresarial como en el cuerpo diplomático, que evalúa el impacto de un eventual corte abrupto en el suministro de combustibles.
- El nuevo esquema arancelario apunta a desalentar el envío de crudo a Cuba.
- Washington acusa a la isla de cooperar con servicios de inteligencia de Rusia y de alojar a grupos extremistas.
- Empresas extranjeras analizan planes de evacuación y reducción de operaciones.
“Cuba no podrá sobrevivir sin el petróleo de Venezuela. Es una nación que está muy cerca del colapso”, advirtió Trump al presentar la ofensiva energética.
Con este endurecimiento del bloqueo, la relación bilateral entre Washington y La Habana ingresa en una nueva fase de confrontación. Analistas internacionales advierten que el impacto sobre la población cubana podría ser severo, mientras crece la incertidumbre en la región por la posible escalada de la crisis.

