Tensión máxima entre Washington y Teherán por el Estrecho de Ormuz
NewsITe
Buenos Aires, 5 de abril (NA) – El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, elevó al máximo la tensión en Medio Oriente al lanzar una dura advertencia al régimen iraní por el bloqueo del Estrecho de Ormuz, un punto neurálgico para el comercio mundial de petróleo. A través de un mensaje difundido en sus redes sociales, el exmandatario exigió la reapertura inmediata de la ruta marítima bajo la amenaza de una ofensiva militar de gran escala contra infraestructura estratégica en territorio iraní.
Trump fijó un ultimátum que, según sus propias palabras, vence este lunes y advirtió que, de no levantarse las restricciones al tránsito naval, Estados Unidos está preparado para ejecutar una operación que podría centrarse en centrales eléctricas, puentes y otros objetivos clave. El dirigente republicano afirmó que el martes podría convertirse en el “Día de las plantas eléctricas y el Día de los puentes” en Irán, en una señal de que el eventual blanco de los ataques ya habría sido definido por el Pentágono.
El Estrecho de Ormuz es una vía de apenas unos 50 kilómetros de ancho en su parte más angosta, pero de importancia estratégica global: por allí circula cerca del 20% del petróleo que se comercializa en el mundo. El bloqueo parcial dispuesto por Teherán en el marco de la actual crisis bélica generó un fuerte repunte en los precios internacionales del crudo y la gasolina, con impacto directo en los costos de transporte y producción a nivel planetario.
Escalada militar y advertencias cruzadas
La Casa Blanca decidió endurecer su postura tras una serie de episodios que agravaron el escenario: el presunto derribo de un caza estadounidense en la región y el ataque con drones, atribuido a fuerzas iraníes, contra instalaciones petroleras en Kuwait. Aunque en momentos previos Trump había dejado abierta la posibilidad de un desenlace diplomático, sus declaraciones de las últimas horas marcan un cambio de tono y sugieren que Washington considera agotada la vía del diálogo.
En sus mensajes, el presidente prometió una respuesta “sin precedentes” si Irán mantiene el control discrecional sobre el estrecho y limita la libre navegación, algo que Teherán justificó como una medida defensiva frente a las presiones occidentales. “El tiempo se acaba: 48 horas antes de que todo el infierno se desate sobre ellos”, señaló Trump en su cuenta de Truth Social, reforzando el clima de máxima tensión en la región.
Respuesta iraní y preocupación internacional
- Las fuerzas armadas iraníes calificaron las amenazas de Trump como “impotentes, nerviosas y estúpidas”.
- El general Ali Abdollahi Aliabadi advirtió que cualquier ataque a infraestructura vital tendrá una réplica inmediata.
- Irán amenaza con “ataques devastadores y continuos” sobre bases estadounidenses en Medio Oriente.
- Los mercados energéticos reaccionan con volatilidad ante la posibilidad de un conflicto abierto.
“Si Estados Unidos se atreve a atacar nuestras instalaciones críticas, responderemos con ataques devastadores y continuos contra sus bases en la región”, advirtió el general Ali Abdollahi Aliabadi, uno de los altos mandos militares iraníes.
Las advertencias cruzadas alimentan el temor a una nueva guerra en Medio Oriente con consecuencias globales. Diplomáticos europeos y organismos multilaterales llaman a la contención y reclaman reabrir canales de negociación para evitar una escalada que ponga en riesgo el abastecimiento energético mundial y la estabilidad de la región. Por ahora, el reloj del ultimátum sigue corriendo y el Estrecho de Ormuz se mantiene como epicentro de una de las crisis geopolíticas más delicadas de los últimos años.


