Trump aseguró que el operativo se produjo tras el decomiso de buques petroleros en el Caribe. Caracas no confirmó el hecho y calificó las acciones de Washington como “piratería” y violación del derecho internacional.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó que su país golpeó una “zona de muelles” en Venezuela, en el marco de las operaciones militares desplegadas en el Caribe. La declaración se produjo durante un encuentro con el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, en Mar-a-Lago, y encendió nuevas alarmas diplomáticas, ya que Caracas no confirmó oficialmente ningún ataque en su territorio.
Las declaraciones de Trump y el contexto militar
“Gran explosión en zona de muelles” en Venezuela, dijo Trump, y agregó que “golpeamos la zona de implementación (donde se llevan a cabo operaciones de carga y descarga)”. Según el mandatario, el operativo ocurrió después del decomiso de buques petroleros en el Caribe: “Golpeamos todos los barcos, y ahora golpeamos la zona”, insistió, sin presentar pruebas.
Días antes, en una entrevista radial citada por The New York Times, había señalado que Washington destruyó una “gran instalación” vinculada a Venezuela, aunque tampoco brindó detalles. De confirmarse, se trataría del primer ataque directo contra territorio venezolano.
La respuesta de Caracas y el reclamo en la ONU
El Gobierno venezolano calificó la interceptación de cargueros como “robo” y “piratería”, y denunció que los bombardeos contra pequeñas embarcaciones constituyen “ejecuciones extrajudiciales”. Caracas sostiene que Estados Unidos no demostró que las víctimas estuvieran vinculadas al narcotráfico.
Venezuela llevó el caso al Consejo de Seguridad de la ONU, donde su representante, Samuel Moncada, afirmó que las acciones norteamericanas representan “la recolonización de Venezuela”. La posición tuvo el respaldo de Rusia, que advirtió sobre el riesgo de que el operativo “se convierta en un modelo” para futuras intervenciones. Otros países —entre ellos China, México, Nicaragua y Cuba— también expresaron apoyo a Caracas.
Operativos navales y denuncias por control de recursos
Desde agosto, Estados Unidos mantiene el mayor despliegue militar de las últimas décadas en el Caribe, inicialmente bajo el argumento de combatir el narcotráfico. Con el paso de los meses, Venezuela acusa a Washington de haber cambiado el eje hacia un objetivo energético: el control de recursos petroleros.
Las autoridades venezolanas señalan que, en este contexto, se incautaron al menos dos buques de crudo y se registraron más de veinte bombardeos contra embarcaciones, con más de cien víctimas fatales, hechos que continúan bajo cuestionamiento internacional.

