Tensión con Irán: Trump se acerca a sus objetivos sin usar tropas terrestres

NewsITe
BUENOS AIRES.– El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, volvió a elevar el tono frente a Irán, pero aseguró que no considera necesaria una incursión terrestre para cumplir con los objetivos militares fijados por su administración. Según trascendió a través de un informe de la agencia Xinhua, replicado por la Agencia Noticias Argentinas, el mandatario afirmó que está “muy cerca” de alcanzar las metas propuestas en el marco de la creciente tensión en Medio Oriente.
Las declaraciones se conocieron tras una breve comunicación telefónica de dos minutos que Trump mantuvo con Kellie Meyer, corresponsal de la Casa Blanca para la cadena News Nation, y que la periodista relató luego en una serie de publicaciones en la red social X. Allí, el republicano evitó brindar detalles sobre un eventual despliegue de soldados en territorio iraní, pero insistió en que “no cree que sean necesarias” fuerzas terrestres para continuar la operación.
El mensaje fue la primera reacción pública de Trump después del ataque contra la Embajada de Estados Unidos en Riad, capital de Arabia Saudita, hecho que volvió a encender las alarmas en la región. Consultado sobre las posibles represalias, el presidente anticipó que se conocerán “pronto”, sin precisar plazos ni modalidades, en una estrategia comunicacional que combina advertencias duras con un fuerte hermetismo operativo.
La línea oficial: misiles, drones y poderío militar iraní en la mira
Las afirmaciones del mandatario se produjeron pocas horas después de que el secretario de Estado, Marco Rubio, señalara que la Casa Blanca confía en poder alcanzar sus objetivos en Irán sin recurrir a tropas terrestres. En contacto con periodistas en Washington, Rubio explicó que la prioridad pasa por golpear la infraestructura estratégica de Teherán.
- Destrucción de lanzadores y reservas de misiles balísticos.
- Ataques a la capacidad de fabricación de misiles balísticos.
- Neutralización de drones de ataque unidireccionales.
- Debilitamiento de la Armada iraní y de su capacidad de proyección regional.
Este enfoque refuerza la apuesta por operaciones aéreas y el uso de tecnología de precisión, en línea con la doctrina de evitar nuevos compromisos militares prolongados sobre el terreno, experiencia que marcó la política exterior estadounidense en Irak y Afganistán.
Choque político interno: críticas demócratas y defensa de Trump
En paralelo al desarrollo militar, la ofensiva contra Irán disparó una intensa disputa política interna en Estados Unidos. Desde su plataforma Truth Social, Trump defendió los ataques como “muy necesarios e importantes” y cargó con dureza contra la oposición demócrata, a la que acusó de “quejarse amargamente” por motivos políticos y no estratégicos.
“Los demócratas radicales de izquierda, un partido que ha perdido completamente el rumbo, se quejan amargamente del ataque muy necesario e importante”, escribió Trump, para luego sostener que lo critican “solo porque lo hice yo”.
Dirigentes demócratas, por su parte, advirtieron que no se había demostrado una amenaza inminente que justificara la acción y cuestionaron que el operativo se lanzara sin autorización explícita del Congreso, reabriendo el debate sobre los poderes de guerra del Ejecutivo. El líder demócrata en la Cámara de Representantes, Hakeem Jeffries, denunció que la Casa Blanca está dispuesta a gastar miles de millones en bombardear Irán mientras no ofrece respuestas concretas al aumento del costo de vida y al encarecimiento de los alimentos.
En ese contexto, se esperaba que el Congreso debatiera en los próximos días iniciativas para acotar las facultades presidenciales en materia militar. Mientras tanto, Trump había deslizado la posibilidad de movilizar más tropas y unidades navales hacia la región, una señal de que, aun descartando por ahora una invasión terrestre a gran escala, la escalada con Irán sigue abierta y con impacto sobre la ya frágil estabilidad de Medio Oriente.

