Trump señala a Zelensky como freno al acuerdo de paz con Rusia
NewsITe
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, responsabilizó al mandatario ucraniano Volodimir Zelensky de ser el principal obstáculo para alcanzar un acuerdo que ponga fin a la invasión rusa sobre Ucrania, que ya lleva cuatro años de combates. En una entrevista difundida por la agencia Reuters, el líder republicano aseguró que su par ruso, Vladimir Putin, está “listo para llegar a un acuerdo”, pero que es Kiev quien traba las negociaciones.
Consultado sobre qué impide concretar un entendimiento, Trump respondió de manera directa: “Zelensky”. El cambio de foco sorprendió en las capitales occidentales, ya que en las últimas semanas el mandatario estadounidense había endurecido su discurso contra Moscú, apuntando a la continuidad de los bombardeos rusos sobre ciudades ucranianas y su infraestructura energética.
Durante la campaña presidencial de 2024, Trump sostuvo reiteradamente que el conflicto podía resolverse “rápido y con facilidad”. Sin embargo, ya en la Casa Blanca, alternó sus críticas entre Rusia y Ucrania, mientras las negociaciones formales entre Kiev y Moscú siguieron empantanadas. Las nuevas declaraciones vuelven a colocar bajo la lupa el liderazgo de Zelensky y las condiciones que Ucrania considera innegociables, en particular la integridad territorial y las garantías de seguridad a largo plazo.
En paralelo, Washington prepara un paquete adicional de sanciones para aplicar contra Rusia si el Kremlin mantiene su rechazo a un acuerdo de paz aceptable para Occidente. De acuerdo con fuentes estadounidenses y ucranianas citadas por Reuters, hay avances en un plan de 20 puntos diseñado para frenar los combates y establecer mecanismos de monitoreo y respuesta ante eventuales violaciones del alto el fuego.
No obstante, persisten profundas diferencias. Uno de los núcleos del desacuerdo es el estatus de las zonas del este ucraniano que Moscú reclama como propias pero que continúan bajo control de Kiev. Rusia exige la retirada de las fuerzas ucranianas de los territorios restantes del Donbás, mientras que Ucrania plantea mantener la actual línea de contacto o, alternativamente, un repliegue mutuo que permita crear una franja de amortiguación bajo supervisión internacional.
Sanciones, diplomacia paralela y preocupaciones europeas
En el Congreso estadounidense, el senador republicano Lindsey Graham, un aliado clave de la Casa Blanca, confirmó que Trump dio luz verde a un proyecto bipartidista de sanciones más duras contra Moscú. El legislador anticipó que espera una votación con amplio respaldo en los próximos días, lo que reforzaría la presión económica sobre el Kremlin en plena negociación.
- Un plan de 20 puntos para encauzar un eventual alto el fuego.
- Discusiones sobre el futuro del Donbás y otras zonas en disputa.
- El control de la central nuclear de Zaporizhzhia, bajo dominio ruso.
- El destino de unos 300.000 millones de dólares en activos rusos congelados.
En este contexto, se analizan gestiones diplomáticas paralelas. El enviado especial Steve Witkoff y Jared Kushner, yerno de Trump, evalúan viajar a Moscú para presentar a Putin el borrador más reciente de las propuestas occidentales. La visita podría concretarse en el corto plazo, aunque las fuentes consultadas advierten que los detalles aún no están cerrados.
“Demasiadas personas están muriendo”, había dicho Trump a comienzos de mes al reclamar avances en las negociaciones, antes de trasladar ahora el peso de la responsabilidad directamente sobre Zelensky.
Las declaraciones del presidente estadounidense generaron inquietud entre varios socios europeos, temerosos de que Washington presione a Ucrania para aceptar concesiones territoriales significativas con el objetivo de destrabar los puntos más sensibles del diálogo. Mientras tanto, Kiev insiste en que cualquier acuerdo debe contemplar garantías sólidas de seguridad y una hoja de ruta clara para la reconstrucción económica, temas que Zelensky aspira a impulsar en el Foro Económico Mundial de Davos, donde se espera también la presencia de Trump y de otros líderes occidentales.
Con el tablero diplomático en plena tensión y sin un consenso a la vista, el intercambio de acusaciones entre las principales partes revela que el final de la guerra sigue siendo, por ahora, una meta lejana.


