A nivel interanual, y en el contexto de la guerra global de aranceles, el alza en los valores de alimentos trepó al 7,6% en el cuarto mes del año.

El impacto de los aranceles y la inflación global en los alimentos
Los precios globales de los alimentos subieron un 1% en abril respecto a marzo, según la FAO. El dato se da en un contexto de tensiones comerciales por los aranceles.
El organismo indicó que el alza interanual fue del 7,6%, frente al 6,9% registrado en marzo. El aumento estuvo impulsado por subas en cereales, lácteos y carne.
“Los ajustes en las políticas arancelarias de importación de los Estados Unidos contribuyeron aún más a la presión alcista sobre los precios”, indicaron desde Naciones Unidas.
El índice detalló que los lácteos subieron un 2,4% mensual y un 22,9% interanual. Los cereales crecieron 1,2% en el mes, mientras que la carne subió un 3,2%, con un mayor incremento en los cortes de cerdo.
Desde la FAO explicaron que “este aumento se vio impulsado por el aumento de las cotizaciones en la Unión Europea debido a una mayor demanda mundial de importaciones”.
También señalaron que “las fluctuaciones monetarias influyeron en los movimientos de precios en los mercados mundiales”, sumando que “los ajustes de la política arancelaria aumentaron la incertidumbre del mercado”.
Bajaron los precios del azúcar y aceites vegetales
Mientras los lácteos y carnes se encarecieron, otros productos mostraron bajas. El índice de aceites vegetales cayó 2,3% en abril, aunque se mantiene un 20,7% por encima del nivel de abril de 2024.
El informe indicó que “el descenso se debió principalmente a la bajada de los precios del aceite de palma, que compensó con creces la subida de las cotizaciones de los aceites de soja y colza, mientras que los precios mundiales del aceite de girasol se mantuvieron prácticamente estables”.
En el caso del azúcar, el precio bajó un 3,5% en abril, acumulando dos meses de caída. El índice se ubicó un 10,9% por debajo del nivel de abril del año pasado.
Desde la ONU explicaron que “la caída de los precios mundiales del azúcar obedeció en gran medida a la preocupación por la incertidumbre de las perspectivas económicas mundiales y sus posibles efectos en la demanda de los sectores de elaboración de bebidas y alimentos, que representan la mayor parte del consumo mundial de azúcar”.
Además, la FAO advirtió que algunos países podrían haber acelerado la demanda de ciertos productos “al tratar de abastecerse para reducir el impacto de los gravámenes” impulsados por la administración de Donald Trump.

