Trump proyecta la salida de las tropas de Estados Unidos de Irán

NewsITe
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró que las fuerzas militares de su país se retirarán de Irán en un plazo de “dos o tres semanas”, una vez completadas las operaciones contra el programa nuclear de Teherán. La definición se conoció en una entrevista telefónica con el diario New York Post, en la que el mandatario volvió a reivindicar su estrategia de máxima presión sobre el gobierno iraní.
Trump señaló que Washington atraviesa una nueva etapa en el vínculo con Irán, al afirmar que ahora está negociando “con personas más razonables y menos radicalizadas” dentro del poder iraní. Según trascendió, el presidente estadounidense sostiene que las acciones militares de los últimos meses habrían debilitado de forma significativa la infraestructura vinculada al desarrollo nuclear del país asiático.
En sus declaraciones, el jefe de la Casa Blanca sostuvo que la presencia de las tropas estadounidenses en Medio Oriente tiene los días contados en este frente específico: “Estamos terminando el trabajo y creo que estaremos allí dos o tres semanas”. El repliegue de efectivos, sin embargo, estaría condicionado a la finalización de las tareas de inspección y destrucción de los objetivos considerados estratégicos por Washington y sus aliados.
De acuerdo con información a la que tuvo acceso Noticias Argentinas, Trump también adelantó que comenzaron conversaciones formales para alcanzar un eventual acuerdo de paz con las autoridades iraníes. En ese contexto, evaluó que “les llevará entre quince y veinte años reconstruir lo que destruimos”, en alusión a los bombardeos y ataques dirigidos contra supuestas instalaciones vinculadas al programa nuclear de Teherán.
Impacto regional y desafío para la seguridad energética mundial
Otro eje central de la postura de la Casa Blanca se vincula con el estrecho de Ormuz, una de las rutas marítimas más sensibles del planeta, por donde circula buena parte del petróleo que se consume a nivel global. Trump indicó que su gobierno no prevé intervenir de manera directa en esa zona, actualmente vedada a buques estadounidenses y de países aliados.
Según el mandatario, serán los propios países de la región los que deban asumir la responsabilidad de garantizar la seguridad en el estrecho. Esta decisión reaviva el debate sobre el equilibrio de poder en Medio Oriente y el rol de Estados Unidos como garante de la libre circulación de hidrocarburos, en un contexto ya tensionado por conflictos previos y por la disputa de influencia entre Teherán y sus rivales.
- Retiro militar estimado en “dos o tres semanas” según Trump.
- En marcha, según el presidente, negociaciones para un acuerdo de paz.
- Daños significativos sobre instalaciones vinculadas al programa nuclear iraní.
- Decisión de no intervenir en el estrecho de Ormuz y delegar la seguridad en países de la región.
“Estamos terminando el trabajo y creo que estaremos allí dos o tres semanas”, afirmó Donald Trump sobre la presencia militar de Estados Unidos en Irán.
Las afirmaciones de Trump, de concretarse, marcarían un nuevo capítulo en la extensa y compleja relación entre Estados Unidos e Irán, con posibles repercusiones en la seguridad regional, en el mercado energético y en la arquitectura geopolítica de Medio Oriente.

