Tensión en Medio Oriente: la Casa Blanca enfría la iniciativa de Pakistán

NewsITe
BUENOS AIRES.– La Casa Blanca dejó trascender que la propuesta de alto el fuego impulsada por Pakistán para frenar la escalada entre Irán y Estados Unidos es solo “una de las muchas ideas” que el presidente Donald Trump tiene sobre la mesa y que, por el momento, “no ha dado su visto bueno” definitivo. La versión fue difundida por la cadena estadounidense CBS News, que citó a un funcionario del gobierno norteamericano.
De acuerdo con esa fuente, la administración republicana mantiene activa la denominada “Operación Furia Épica”, nombre con el que se identifica el actual despliegue militar y diplomático en el tablero de Medio Oriente. En paralelo, se anticipó que Trump tenía previsto realizar una declaración pública en torno a las 13 (17 hora GMT) para referirse al curso de la guerra y evaluar los próximos pasos de Washington.
La propuesta de Islamabad, según detalló la agencia Xinhua en un despacho reproducido por la Agencia Noticias Argentinas (NA), se apoya en un esquema de dos etapas. En primer lugar, plantea un cese inmediato de las hostilidades con el objetivo de desactivar el riesgo de una escalada mayor. En una segunda instancia, prevé la negociación de un acuerdo más amplio que debería concretarse en un plazo de entre 15 y 20 días.
Fuentes iraníes citadas en el mismo informe remarcaron, no obstante, que Teherán no está dispuesto a aceptar plazos rígidos mientras analiza el contenido de la iniciativa paquistaní. Voceros del gobierno persa subrayaron que cualquier fórmula de paz deberá contemplar garantías concretas de que Estados Unidos aceptará un alto el fuego duradero y no solo una pausa táctica.
Reticencias y dilemas en la búsqueda de una salida diplomática
En Washington, la cautela oficial refleja las tensiones internas respecto de cómo manejar el conflicto. Sectores del establishment de seguridad reclaman mantener la presión militar y económica sobre Irán, mientras que voces más moderadas advierten sobre los riesgos de una confrontación abierta que podría arrastrar a toda la región y poner en peligro las rutas energéticas globales.
Pakistán, que mantiene vínculos complejos tanto con Washington como con Teherán, busca posicionarse como mediador para evitar que la crisis desborde sus propias fronteras. Analistas señalan que un eventual alto el fuego auspiciado por Islamabad podría abrir la puerta a un nuevo formato de negociación multilateral, con participación de potencias regionales y actores globales, aunque por ahora las señales oficiales de las principales capitales se mantienen ambiguas.
- La Casa Blanca considera la idea paquistaní solo como una opción entre varias.
- Irán rechaza aceptar plazos fijos sin garantías de un cese permanente.
- La continuidad de “Operación Furia Épica” muestra que el frente militar sigue activo.
“La Operación Furia Épica continúa”, afirmó un funcionario estadounidense, al remarcar que Trump todavía no aprobó la propuesta de alto el fuego impulsada por Pakistán.
Con las posiciones todavía distantes y sin un cronograma claro para un acuerdo duradero, la comunidad internacional sigue con atención el desarrollo de las negociaciones indirectas. Mientras tanto, cada gesto de Washington, Teherán e Islamabad puede incidir en si la región avanza hacia una tregua frágil o hacia un nuevo capítulo de confrontación.

