Tensión máxima entre Washington y Teherán por el Estrecho de Ormuz

NewsITe
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, lanzó una advertencia extrema al régimen iraní y volvió a encender las alarmas de una posible escalada militar en Medio Oriente. A través de publicaciones en sus redes sociales, el mandatario exigió la reapertura inmediata del Estrecho de Ormuz, paso clave para el comercio mundial de petróleo, bajo amenaza de una ofensiva masiva contra infraestructura civil y estratégica de Irán.
Según lo difundido por la Casa Blanca y replicado por medios internacionales, Trump fijó un ultimátum que vencería este lunes, en el marco de un contexto ya caldeado por semanas de tensiones y ataques cruzados en la región. El Estrecho de Ormuz, ubicado entre Irán y Omán, es una de las rutas marítimas más sensibles del planeta: por allí circula cerca del 20% del crudo que se comercializa a nivel global.
El bloqueo iraní al tránsito de buques petroleros ya impactó de lleno en los mercados energéticos, provocando subas significativas en el precio de la gasolina y del barril de petróleo. En ese contexto, las declaraciones del líder republicano, cargadas de expresiones vulgares y un tono de confrontación directa, intensificaron el nerviosismo en las cancillerías occidentales y entre los principales actores del sistema financiero internacional.
La amenaza de ataques a plantas eléctricas y puentes
En sus mensajes, Trump sugirió que ya se habrían identificado blancos específicos para un eventual ataque, al referirse al próximo martes como el posible “Día de las plantas eléctricas y el Día de los puentes” en territorio iraní. Con esa frase, el presidente dejó entrever que la respuesta militar podría centrarse en golpear infraestructura crítica, con un fuerte impacto sobre la población civil y la capacidad logística del país persa.
“El tiempo se acaba: 48 horas antes de que todo el infierno se desate sobre ellos”, habría señalado el mandatario en su cuenta de Truth Social, reforzando la idea de un ultimátum inminente. La postura de Washington se endureció especialmente después del presunto derribo de un caza estadounidense y de ataques con drones contra instalaciones petroleras en Kuwait atribuidos a fuerzas alineadas con Teherán.
Si bien en etapas previas de la crisis Trump había dejado abierta la puerta a una salida diplomática, el giro de su discurso apunta a una línea de máxima presión. Funcionarios estadounidenses, citados por medios internacionales, advierten que el comando militar ya tendría listos distintos escenarios de represalia en caso de que Irán mantenga el bloqueo y reitere que el paso “no será más de libre navegación”.
Firme respuesta iraní y riesgo regional
Desde Teherán, la reacción no tardó en llegar. El alto mando militar iraní calificó las amenazas de Trump como una “acción impotente, nerviosa y estúpida”, e insistió en que el país está preparado para una guerra de desgaste si se concreta un ataque a su infraestructura vital. En línea con ese mensaje, el general Ali Abdollahi Aliabadi advirtió que cualquier operación estadounidense será respondida con “ataques devastadores y continuos” sobre bases norteamericanas desplegadas en Medio Oriente.
Analistas consultados por cadenas internacionales señalan que un enfrentamiento directo entre Washington e Irán podría tener derivaciones imprevisibles en toda la región: desde el Golfo Pérsico hasta Irak, Siria, Líbano e incluso Israel, donde distintos actores armados mantienen vínculos con Teherán. Además, el control del Estrecho de Ormuz es un factor clave para las economías de Europa, Asia y América Latina, incluida la Argentina, ya que cualquier interrupción prolongada encarece el costo de la energía e impacta sobre la inflación global.
- El Estrecho de Ormuz concentra cerca de una quinta parte del petróleo que se comercializa en el mundo.
- Estados Unidos advirtió que podría atacar infraestructura crítica iraní si no se restablece la libre navegación.
- Irán amenazó con responder con ataques a bases militares estadounidenses en la región.
“No habrá nada igual”, habría adelantado Trump sobre la magnitud de una eventual ofensiva contra Irán, alimentando el temor a una nueva guerra abierta en Medio Oriente.
Mientras se acerca el vencimiento del ultimátum, las capitales occidentales siguen con atención los movimientos en el Golfo Pérsico, ante el temor de que un incidente puntual o un error de cálculo desencadene un conflicto mayor. Las próximas horas serán decisivas para saber si prevalece la vía diplomática o si el Estrecho de Ormuz se convierte, una vez más, en epicentro de una crisis global.

