Trump afirma control total de EE.UU. sobre el estrecho de Ormuz

Trump asegura un “muro de acero” en el estrecho de Ormuz

NewsITe

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, volvió a tensar la retórica en Medio Oriente al afirmar que su país tiene el “control total” del estrecho de Ormuz, uno de los pasos marítimos más sensibles del planeta. A través de una publicación en la red Truth Social, el mandatario describió el despliegue militar estadounidense en la zona como un “muro de acero” que, según sostuvo, impide cualquier maniobra de Irán.

El estrecho de Ormuz es el corredor por donde transita una parte clave del petróleo que se exporta desde el Golfo Pérsico hacia el resto del mundo. Por su ubicación estratégica, cada declaración sobre su seguridad impacta en los mercados energéticos y en el tablero geopolítico global. En este contexto, los dichos de Trump fueron leídos como una señal de endurecimiento frente a Teherán, pese a los esfuerzos diplomáticos recientes para desescalar el conflicto.

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En su mensaje, el presidente aseguró que Irán “no puede hacer nada al respecto” del bloqueo naval estadounidense y describió un cuadro de fuerte debilitamiento interno del país persa. “No tienen Armada, no tienen Fuerza Aérea, sus soldados restantes no reciben paga, la Guardia Revolucionaria está diezmada y huyendo”, escribió. También acusó al gobierno iraní de enfrentar una inflación del 300% y de sostenerse, según su visión, en “noticias falsas”.

Trump llevó la escalada verbal un paso más allá al afirmar que “Oriente Medio ya no existe”, en una frase que combinó hiperbole política y provocación religiosa: “¡Alabado sea Alá!”, cerró el mensaje, generando críticas de analistas y sectores diplomáticos que advierten por el tono confrontativo de sus expresiones en una región ya marcada por décadas de conflictos.

Un frágil proceso de negociación con Irán

Las declaraciones se dan en paralelo a un proceso de conversaciones entre Washington y Teherán. En junio, ambos países firmaron un memorándum de entendimiento para avanzar hacia el fin de la guerra en todos los frentes, incluido el Líbano. El acuerdo contemplaba un plazo de 60 días para negociar un entendimiento definitivo, aunque la reciente escalada militar y verbal en la región puso en duda ese calendario.

Días atrás, el secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent, había adoptado un tono sensiblemente distinto. En diálogo con la cadena CNBC, sostuvo que existía la posibilidad de alcanzar “hoy o mañana” un acuerdo que permitiera reabrir plenamente el estrecho de Ormuz y avanzar hacia una “posición más normalizada” en el conflicto. Sus declaraciones buscaban transmitir una señal de moderación a los mercados y a los aliados occidentales.

Sin embargo, las últimas afirmaciones de Trump amplifican la incertidumbre en torno al rumbo de la política estadounidense hacia Irán y Medio Oriente. Mientras los canales diplomáticos intentan sostener el diálogo, el discurso del presidente refuerza la demostración de fuerza militar en una de las zonas más sensibles del mundo, donde cualquier incidente puede disparar consecuencias globales en materia de seguridad y energía.

“Tenemos el control total del estrecho de Ormuz, y lo mantendremos”, afirmó Trump, al describir el despliegue estadounidense como un “muro de acero” frente a Irán.

Con la mirada puesta en los próximos días, la atención internacional se concentra tanto en la continuidad de las negociaciones como en la posibilidad de nuevos mensajes de la Casa Blanca que confirmen, o corrijan, el tono desafiante que el propio presidente imprimió a la crisis.

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