China abre un corredor clave para el trigo argentino

NewsITe
El reciente arribo a China de un embarque de 70.000 toneladas de trigo argentino marcó un punto de inflexión en el vínculo comercial entre ambos países. La operación fue presentada como un hito estratégico por directivos de Cofco en Argentina, desde el complejo de Timbúes, sobre el río Paraná, y por autoridades nacionales que ven en esta apertura una oportunidad para reposicionar al cereal en el mercado internacional.
Ye Huiqing, director financiero de Cofco, subrayó que esta importación “abre oficialmente un nuevo corredor comercial entre los dos países” y destacó que el envío permitirá diversificar el abastecimiento de granos en China, al tiempo que refuerza los lazos agrícolas y económicos con Argentina. El movimiento se da luego de una campaña 2025/2026 en la que el trigo recuperó protagonismo, apoyado en menores retenciones y en lluvias abundantes y oportunas.
La campaña triguera 2025/26 fue presentada por la Secretaría de Agricultura de la Nación como la más importante de la historia reciente, con una producción que se aproxima a los 28 millones de toneladas, un volumen sin precedentes. Se estima que la mejora en las condiciones climáticas, sumada a cambios en la política tributaria, terminó de consolidar la apuesta de los productores por el cereal, que décadas atrás había sido desplazado por la soja y, más recientemente, por el maíz.
Girasol: el nuevo protagonista de la campaña 2025/26
Paralelamente, otra “rubia” se abre camino con fuerza en los campos argentinos: el girasol. A contramano de lo que ocurre con otros cultivos estivales, afectados por el estrés hídrico en distintas zonas de la región núcleo, este oleaginoso mejora sus proyecciones campaña tras campaña y se consolida como uno de los complejos más dinámicos del agro local.
Durante 2025, el complejo girasolero fue el que más creció en exportaciones, con un salto interanual cercano al 50%. El último “Informe Mensual de Coyuntura” elaborado por el consultor Jorge Ingaramo para la Asociación Argentina de Girasol (ASAGIR) proyecta una cosecha récord de 6,2 millones de toneladas, luego de ajustar al alza las estimaciones en unas 400.000 toneladas gracias a las lluvias de fines de enero en la región pampeana y al buen desempeño del cultivo en el norte del país.
El rinde medio nacional se ubica en 22,8 qq/ha, 1,4 qq/ha por encima del récord histórico medido a igual fecha en la campaña anterior. Las mejores marcas se registran en el Centro-Norte de Córdoba, con 29,6 qq/ha, y en el Núcleo Norte, con 28,7 qq/ha. Para este momento del ciclo ya se cosechó cerca del 27,9% del área apta, lo que representa 1,70 millones de toneladas recolectadas.
Un mercado internacional ajustado y precios en alza
El contexto externo también juega a favor del girasol argentino. La oferta global se encuentra en un escenario de “escasez extrema”, según advierten desde Asagir, principalmente por la fuerte caída productiva en Ucrania, afectada por condiciones climáticas adversas y las consecuencias de la guerra con Rusia. En ese marco, se proyecta que la participación ucraniana en el comercio mundial descenderá al 32,6%, mientras que la Argentina ganaría terreno hasta alcanzar el 11,9%.
La menor disponibilidad de semilla y aceite a nivel global se traduce en precios altos. La relación stocks/consumo de girasol cayó al 5,8% para la semilla, y al 11,8% para el aceite, desde el 13,9% previo. El valor FOB del aceite de girasol pasó de 1.109 dólares por tonelada en julio a 1.318 dólares en febrero, un incremento del 18,8% en apenas ocho meses. En el mercado local, el girasol en grano cotiza en torno a $520.590 por tonelada, equivalentes a unos 372,6 dólares, con valores próximos a los 400 dólares para las posiciones junio-agosto en el polo de San Lorenzo.
“El girasol no solo es el complejo de mayor crecimiento exportador, sino que hoy ofrece una oportunidad única para el productor argentino”, resalta el informe sectorial.
En este escenario, las compras de la nueva campaña 2025/2026 ya alcanzan las 2,34 millones de toneladas, un 80% más que lo registrado a igual fecha del ciclo previo. Con un trigo que recupera mercados y un girasol que se afirma como alternativa rentable, el agro argentino suma argumentos para sostener su rol clave como generador de divisas y motor de la economía.

