El corredor ferroviario que gana espacio frente al barco y al avión

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Los servicios de trenes de carga entre China y Europa consolidan su lugar como una pieza clave en el comercio euroasiático. En el primer trimestre de 2026, el Ferrocarril Exprés China‑Europa registró un crecimiento significativo en la cantidad de formaciones y en el volumen de mercaderías transportadas, en un contexto global marcado por tensiones geopolíticas, encarecimiento del flete aéreo y fuertes desafíos para las rutas marítimas tradicionales.
Entre enero y marzo de este año se concretaron 5.460 viajes de tren, que movieron 546.000 TEU (unidades equivalentes a contenedores de 20 pies). Estas cifras representan incrementos interanuales del 29% en la cantidad de servicios y del 22% en el volumen transportado, de acuerdo con datos de China State Railway Group Co., Ltd., la empresa estatal que administra la red ferroviaria.
Solo en marzo se efectuaron 1.959 recorridos, un 23% más que en el mismo mes del año anterior. El desempeño del corredor China‑Europa se da en paralelo a la búsqueda, por parte de empresas exportadoras e importadoras, de alternativas logísticas más estables y previsibles, capaces de sortear cuellos de botella en puertos, desvíos en rutas marítimas y la volatilidad en los costos del transporte aéreo.
Coordinación internacional y red en expansión
Frente a este escenario, las autoridades ferroviarias chinas intensificaron la coordinación tanto a nivel interno como con sus socios en el exterior. Según explicó Wang Yanbo, responsable del centro logístico de China State Railway Group, se reforzó la planificación del transporte, se optimizaron los servicios transfronterizos y se ajustaron los itinerarios para mejorar tiempos y eficiencia.
La red del servicio China‑Europa continúa expandiéndose: actualmente conecta 235 ciudades en 26 países del continente europeo y cubre la mayor parte de Eurasia. Además, se ampliaron los corredores marítimos complementarios, con mejoras específicas en la ruta transcaspiana, lo que permite ofrecer a los clientes una gama más amplia de soluciones logísticas puerta a puerta.
Un elemento central es la operación de trenes con horarios completos y preestablecidos. Desde octubre de 2022 se encuentran en marcha 22 formaciones semanales con esquema fijo, que enlazan nueve ciudades chinas con seis destinos europeos. Estos servicios cuentan con números de tren, rutas y horarios de salida y arribo definidos para cada tramo, lo que aporta previsibilidad a cargadores e intermediarios logísticos.
Carga diversificada y mejores tiempos de tránsito
La composición de la carga muestra una notable diversificación. El rubro de equipos mecánicos se mantiene como el principal segmento en los envíos de salida desde China hacia Europa. En segundo lugar se ubican los automóviles y autopartes, cuyo volumen creció un 46% interanual, impulsado por la recuperación de la industria automotriz y el incremento de las exportaciones de vehículos eléctricos y componentes.
- En los viajes de entrada hacia China, se destacan los embarques de granos, que se dispararon un 87% interanual.
- También crecieron con fuerza las importaciones de pulpa de madera (64%) y de caucho y productos relacionados (24%).
De acuerdo con los datos oficiales, los trenes con horario completo reducen el tiempo de tránsito en más de un 30% frente a los servicios regulares en las mismas rutas. Al mismo tiempo, logran aumentar en un 41% el valor promedio de la carga por contenedor, indicador que refleja un mayor interés de sectores de alto valor agregado por este tipo de transporte.
“El servicio de trenes de carga aprovecha su ventaja única en el transporte terrestre y sus rutas diversificadas para equilibrar velocidad, costo y confiabilidad, convirtiéndose en un elemento estabilizador para las cadenas de suministro en medio de tensiones geopolíticas”, señaló Liu Ying, investigadora de la Universidad Renmin de China.
Mirando hacia adelante, Wang adelantó que China State Railway Group buscará incrementar la capacidad de transporte, desarrollar corredores aún más diversificados y profundizar la coordinación con socios ferroviarios en el extranjero. El objetivo es consolidar al corredor China‑Europa como una alternativa competitiva al barco y al avión, con impacto directo en la seguridad de las cadenas de suministro y en el flujo del comercio internacional.

