El año que pasó no fue sencillo para los sectores metalúrgico y siderúrgico. El 2025 estuvo atravesado por una alta conflictividad laboral en medio de escenarios que golpearon a ambas actividades, con expresiones cabales de esas tensiones en Acindar en Villa Constitución y Ternium en Ramallo, entre otras, en todo el país. Todo ello contribuyó a un desgaste natural en la conducción gremial. Así llega Abel Furlán a la elección de una nueva comisión directiva nacional de la Unión Obrera Metalúrgica, prevista para dentro de apenas dos meses. ¿Podrá mantenerse al frente de uno de los gremios industriales más potentes de la Argentina?

De la redacción de EL NORTE
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En marzo próximo, la Unión Obrera Metalúrgica de la República Argentina (UOM-UOMRA) enfrentará la tarea de renovar su cuadro de autoridades nacionales: silla por silla, se revisará cada una de las representaciones de su Comisión Directiva. Restan menos de dos meses y lo que suceda estará fuertemente determinado por lo que anteceda días previos en los cuadros directivos de cada una de las seccionales a lo largo y a lo ancho de todo el país. Y ello en un escenario de fuerte desgaste que dejó como saldo un 2025 de una inusualmente alta conflictividad laboral en las empresas de las ramas metalúrgica-metalmecánica y siderúrgica; en este último caso, con cabales expresiones de esas tensiones registradas en las gigantes Acindar, en Villa Constitución, y Ternium, en su planta industrial de Ramallo. En ese contexto, es más que válido el interrogante acerca de la continuidad o no de Abel Furlán al frente de la organización gremial que conduce desde marzo de 2022, tras una por entonces sorpresiva movida que dejó afuera de la estructura al hasta entonces secretario general Antonio Caló.
Abel Furlán, enrolado en el kirchnerismo, buscará su primera reelección. Y será en el arduo contexto de una fuerte crisis de la actividad metalúrgica y de los salarios del sector. Además, deberá sortear el malestar de seccionales disidentes que cuestionan su estilo y su gestión. De hecho, no es un dato menor que como titular de la seccional Zárate-Campana, en las elecciones que se harán del 2 al 4 de marzo de 2026 en todas las seccionales, el oficialismo que encabeza competirá en su pago chico con una lista opositora liderada por su exaliado Ángel Derosso.
Será la primera vez en 30 años que habrá nómina disidente en Zárate-Campana y lo que suceda en la votación incidirá en la elección de la conducción nacional de la UOM, que se hará de manera indirecta tras los comicios en las 54 seccionales de todo el país.
En cambio, la seccional San Nicolás sí llegará a la cita con propuesta única: la «Lista Verde» que encabeza Naldo Brunelli, actual secretario general seccional, quien de esta manera prolongará por un nuevo periodo su histórica conducción. Brunelli es además actual secretario adjunto de la UOM a nivel nacional: es decir, segundo de Furlán. Ese cargo también estará en juego en las elecciones seccionales.
En este gremio, el voto para la designación de autoridades nacionales es indirecto: el secretariado nacional no es elegido por los afiliados, sino por los electores designados en cada seccional, en proporción al número de afiliados de cada una.
Un 2025 desgastante
En septiembre de 2025, Furlán advertía que la política económica del presidente Milei es “un combo perfecto para la retracción de la economía”. Y denunciaba que se habían perdido 26.000 puestos de trabajo en la actividad siderometalúrgica.
La caída de la producción impulsó a muchas empresas, grandes y también pymes, a ajustar sus costos. Y ello derivó en el avance de un programa de despidos, ceses de contratos y retiros voluntarios.
En San Nicolás el impacto fue muy grande, fundamentalmente por el conflicto de los trabajadores de empresas contratistas de Ternium. Antes de ello, el padrón de afiliados a la UOM San Nicolás lo integraban 9250 trabajadores. Actualmente son 8726, con lo cual son 524 las personas que quedaron sin empleo en el sector.
Fue un año de enormes tensiones en la relación de la UOM con empresarios del sector siderúrgico y metalmecánico. Las discusiones salariales estuvieron marcadas por el reclamo gremial de recomposición de haberes y la negativa de las cámaras a aceptar cualquier demanda que supere el techo que imponía el Gobierno nacional. Como consecuencia, la tensión fue creciendo mes a mes.
En abril, la UOM anunciaba un plan de lucha con asambleas y paros progresivos ante la falta de respuestas salariales, la pérdida de puestos de trabajo y el impacto negativo de las importaciones en la industria.
El gremio definió un cronograma progresivo de medidas que incluía diez días de asambleas, un paro nacional de 24 horas, seguido por paros de 48 y 72 horas, en caso de no obtener respuestas por parte de los empresarios y el Poder Ejecutivo.
Para el 7 de mayo, dispuso un cese total de actividades por 24 horas en todas las fábricas del país. La Secretaría de Trabajo desactivó la medida de fuerza con una conciliación obligatoria.
En julio, el gremio metalúrgico anunciaba una medida de retención de tareas en la planta de Ternium. La medida afectó a unas 50 empresas contratistas. Fue el inicio de una escalada de tensión que se fue profundizando.
El 1º de septiembre, la UOM denunció despidos masivos en Ternium y Tenaris del Grupo Techint. Acusaba a Paolo Rocca de «voracidad empresaria» y de depender del Estado.
Tres días más tarde, miles de trabajadores marcharon en San Nicolás contra despidos en la contratista Loberaz de Ternium y la paralización de sectores clave de la planta. Encabezaron la marcha el secretario general de la UOM nacional, Abel Furlán, y el titular de la seccional San Nicolás, Naldo Brunelli, quienes se dirigieron a los manifestantes en un clima de fuerte respaldo a la continuidad del plan de lucha.
El 23 de ese mes, la UOM San Nicolás denunciaba a Ternium y a las contratistas tercerizadas por impedir el ingreso de delegados y aplicar descuentos salariales. El reclamo gremial se enmarcaba en la disputa que desde el 20 de agosto mantuvo paralizada la actividad de contratistas en la planta General Savio.
Fue un año agitado en la relación de UOM con empresarios y con el Gobierno nacional.

