La Libertad Avanza dio de baja el capítulo que ampliaba el límite para la compra de tierras por parte de extranjeros al no reunir los votos necesarios. Pese a esa decisión, la sesión de este jueves se mantiene y el Senado debatirá el resto del proyecto sobre propiedad privada.

El Gobierno decidió retirar del temario del Senado la reforma de la ley de Tierras luego de comprobar que no contaba con los votos necesarios para aprobarla. La decisión busca evitar una derrota legislativa, aunque no modifica la sesión convocada para este jueves, en la que la Cámara alta tratará el resto de los cambios incluidos en el proyecto de Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada, entre ellos las reformas sobre desalojos, expropiaciones y manejo del fuego.
La marcha atrás llegó después de que gobernadores y senadores que el oficialismo consideraba aliados comenzaran a retirar su respaldo a la iniciativa, que proponía elevar del 15% al 25% el límite de tierras rurales que pueden quedar en manos de propietarios extranjeros.
Gobernadores aliados retiraron su respaldo
De acuerdo a lo informado por La Voz, uno de los primeros en rechazar el proyecto fue el gobernador de Neuquén, Rolando Figueroa. El legislador difundió un mensaje en sus redes sociales para expresar su oposición.
“Así como hemos dicho que de ninguna manera vamos a entregar tierras fiscales a extranjeros, con la misma firmeza digo que de ninguna manera vamos a acompañar la extranjerización de nuestras tierras. Nosotros queremos que las tierras sean para los argentinos”, afirmó.
La postura del mandatario puso en duda el respaldo de la senadora Julieta Corroza, a quien el oficialismo contaba entre los votos favorables.
También el gobernador de Tucumán, Osvaldo Jaldo, tomó distancia del proyecto y reveló que las senadoras Beatriz Ávila y Sandra Mendoza mantenían su decisión de rechazar la reforma.
“Yo lo que creo es que la gente puede venir a invertir, pero no puede venir a apropiarse de nuestras tierras”, sostuvo.
El rechazo también alcanzó a la UCR
La resistencia al proyecto también creció dentro del radicalismo. El senador pampeano Daniel Kroneberger anunció que votaría en contra de la reforma. A esa postura se sumaron Flavio Fama y Maximiliano Abad, mientras que la senadora María Victoria Huala manifestó dudas sobre la conveniencia de realizar la sesión.
Con ese escenario, el oficialismo quedó lejos de reunir las 37 voluntades necesarias para aprobar el capítulo referido a la ley de Tierras, por lo que resolvió retirarlo del temario para sostener el resto de la agenda legislativa.
La interna oficialista sumó otro foco de tensión
Mientras continuaban las negociaciones parlamentarias, el oficialismo también profundizó su enfrentamiento interno con la vicepresidenta Victoria Villarruel.
La controversia se desató después de que la titular del Senado autorizara, ad referéndum del cuerpo, que la senadora kirchnerista Anabel Fernández Sagasti votara de manera virtual debido a un embarazo de riesgo.
La jefa del bloque de La Libertad Avanza, Patricia Bullrich, cuestionó esa resolución y la calificó como un “mamarracho jurídico” y un “panfleto propagandístico”.
“Esto sienta un precedente. Además, una legisladora no puede votar de una manera que el reglamento dice que no existe”, afirmó.
Bullrich también acusó a Villarruel de “militar para el kirchnerismo”, en un nuevo capítulo de la disputa interna que atraviesa al oficialismo en la previa de una sesión clave para el Gobierno.
Qué temas seguirán en debate
Aunque el oficialismo retiró la reforma de la ley de Tierras para evitar una derrota parlamentaria, la sesión de este jueves continuará con el tratamiento del resto del proyecto de Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada. Entre los principales puntos que permanecerán en discusión figuran las modificaciones al régimen de desalojos, los cambios en la ley de expropiaciones y la reforma del manejo del fuego, iniciativas que el Gobierno considera prioritarias dentro de su agenda legislativa.
Con la salida del capítulo vinculado a la compra de tierras por parte de extranjeros, la atención quedará puesta en el resultado de esos proyectos y en la capacidad de La Libertad Avanza para reunir los votos necesarios. En ese contexto, las negociaciones con bloques provinciales y dialoguistas seguirán siendo determinantes para definir el destino de las restantes reformas impulsadas por el oficialismo.

