Tras la designación de veedores, el Gobierno le baja el precio a la pelea contra la AFA

Tensión política y auditoría: el Gobierno matiza su disputa con la AFA

En el mismo día en que se formalizó la designación de veedores en la Asociación del Fútbol Argentino (AFA), el Gobierno nacional buscó moderar el enfrentamiento público con la entidad que conduce Claudio “Chiqui” Tapia y aclaró que “no hay animosidad” contra la casa madre del fútbol argentino.

La medida, impulsada por el ministro de Justicia Juan Bautista Mahiques, apunta a auditar los números de la AFA en el marco del expediente abierto por la Inspección General de Justicia (IGJ). El foco está puesto en el estado financiero de la institución y en el manejo de sus recursos, en un contexto de alta exposición política por el rol de la Selección argentina y el reciente título mundial.

– Publicidad –

Durante los últimos días, desde la Casa Rosada partieron críticas sostenidas contra la AFA, principalmente por lo que en el oficialismo califican como una “diplomacia paralela” en torno a las gestiones para el traslado de Nahuel Gallo, el gendarme que permaneció detenido 448 días en Venezuela. Ese episodio generó fuertes chispazos y amenazas de judicialización por parte del entorno del presidente Javier Milei y de referentes libertarios, con la senadora Patricia Bullrich entre las voces más duras.

Pese a esas advertencias, en el Gobierno reconocen que, por ahora, no hay una hoja de ruta definida para llevar a los tribunales la actuación de la AFA en este caso. Lo que sí está vigente es la acusación formulada a través de la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) contra la entidad y contra Tapia por presunta apropiación indebida de tributos y recursos de la seguridad social, por una cifra que asciende a unos 7.500 millones de pesos.

Auditoría, reforma de marcos legales y debate por las SAD

Funcionarios de Balcarce 50 se encargan de remarcar que la avanzada no se limita a la AFA, sino que forma parte de una discusión más amplia sobre los marcos regulatorios que rigen a asociaciones civiles, gremios, ONG y sociedades de fomento. En el oficialismo circula la idea de impulsar una ley para “modernizar” la normativa que regula este tipo de organizaciones, aunque aún no existe un proyecto concreto.

En ese esquema se inscribe también el debate por la posibilidad de que los clubes de fútbol adopten la figura de Sociedades Anónimas Deportivas (SAD), un modelo promovido por el Gobierno y resistido por la AFA y gran parte del arco dirigencial del deporte argentino. Mahiques fue explícito al respecto: sostuvo que está “a favor de las Sociedades Anónimas Deportivas” y cuestionó que la AFA impida a los clubes optar por ese formato.

Actualmente, la implementación del modelo de SAD se encuentra judicializada y su avance está frenado por una medida cautelar. No obstante, la Casa Rosada sigue de cerca el tema, convencida de que el fútbol profesional es un terreno estratégico tanto desde el punto de vista económico como simbólico. La figura de Tapia, fortalecida a partir de los éxitos de la Selección, vuelve a quedar en el centro de la escena.

“Hay que modernizar las leyes para todos”, señalan en el oficialismo, al marcar que la revisión de normas no se limitaría al fútbol, sino a todo el universo de entidades civiles.

En este escenario, la designación de veedores y la investigación sobre las finanzas de la AFA aparecen como la primera etapa de una disputa más extensa, que combina control institucional, pulseadas políticas y la discusión de fondo sobre quién decide el futuro del fútbol argentino.

- Publicidad -
- Publicidad -
- Publicidad -