Provincias productoras presionan al Congreso por el biocombustible

Tras la decisión del Gobierno nacional de habilitar una suba en el corte obligatorio de biocombustibles en el gasoil, el interbloque Provincias Unidas volvió a reclamar que el Congreso trate de manera urgente el proyecto sobre la materia presentado la semana pasada. La medida oficial, tomada en el marco de la suba internacional del petróleo agravada por la guerra en Medio Oriente, reavivó el debate sobre el rol de los biocombustibles en la matriz energética argentina.
Desde ese espacio político consideraron que la resolución de la Secretaría de Energía confirma la orientación que vienen impulsando junto a provincias productoras de biocombustibles.
Los legisladores destacaron que, en el actual contexto de conflicto bélico y volatilidad de precios internacionales, ampliar el uso de biocombustibles permitiría morigerar el impacto en surtidores y en la economía en general. Señalaron que la Argentina dispone de una poderosa base agrícola e industrial que podría abastecer un mayor porcentaje de mezcla en gasoil y naftas, fortaleciendo al mismo tiempo la generación de empleo y la llegada de divisas.
Un proyecto con foco en la matriz energética y el comercio exterior
El grupo de diputados encabezado por Juan Schiaretti, junto a Carlos Gutiérrez, Ignacio García Aresca, Alejandra Torres, Juan Brügge, Carolina Basualdo, Gisela Scaglia, Pablo Farías, Esteban Paulón y José Nuñez, presentó el 19 de marzo un proyecto de resolución que pide incrementar el porcentaje de corte obligatorio de biocombustibles a nivel nacional.
El objetivo central de la iniciativa es “diversificar la matriz energética nacional y hacerla más resiliente” frente a shocks externos en el precio del petróleo. El texto también instruye al Ministerio de Relaciones Exteriores a encarar gestiones ante la Unión Europea para evitar trabas al ingreso de biocombustibles argentinos y, a la vez, consolidar un marco regulatorio que potencie las exportaciones del sector.
En los fundamentos, los autores remarcan que los biocombustibles se consolidaron como una alternativa relevante frente a la crisis energética global y la necesidad de reducir emisiones de gases de efecto invernadero. Advierten, sin embargo, que los porcentajes actuales de corte siguen siendo insuficientes para alcanzar las metas de sostenibilidad que el país se propone, y que un incremento efectivo podría abrir nuevos mercados para las economías regionales ligadas a la producción de maíz, soja y otros cultivos.
Potencial argentino y desafíos pendientes
- Amplio desarrollo agroindustrial, clave para producir biodiésel y bioetanol a gran escala.
- Capacidad ociosa en plantas de biocombustibles que podría aprovecharse con un mayor corte obligatorio.
- Posibilidad de reducir importaciones de combustibles fósiles y aliviar la presión sobre las reservas.
- Necesidad de reglas claras y estables para promover inversiones a largo plazo.
“Apostar por los biocombustibles es apostar por la industria nacional, por más empleo para los argentinos, menos importaciones y más dólares”, subrayaron los legisladores de Provincias Unidas al insistir con el tratamiento del proyecto.
En un escenario global atravesado por tensiones geopolíticas y transición energética, el debate por el corte de biocombustibles vuelve al centro de la agenda legislativa. El oficialismo y la oposición deberán ahora definir si convalidan un esquema que, según sus impulsores, podría fortalecer la seguridad energética del país y generar nuevas oportunidades productivas para las provincias.

