La Justicia caratuló el caso como homicidio culposo.

Un bebé de apenas 12 días murió luego de que una palta caiga sobre su cabeza en el partido bonaerense de Quilmes y la Justicia caratuló el hecho como homicidio culposo.
La víctima, identificada como Lucas Sebastián Gómez, sufrió múltiples fracturas de cráneo como consecuencia de la caída de la fruta desde la copa de un árbol, en la intersección de las calles Conesa y Sarmiento, el pasado viernes 22 de octubre.
La madre del pequeño esperaba en la puerta de un jardín de infantes para retirar a otro de sus hijos hasta que el fruto de gran tamaño se precipitó e impactó de forma violenta en la cabeza del menor.
El recién nacido fue trasladado de emergencia a la Guardia Pediátrica del Sanatorio La Trinidad de Quilmes, donde falleció el sábado tras permanecer varios días internado en grave estado, de acuerdo al parte policial de la Comisaría Quilmes Primera.
La Unidad Funcional de Instrucción y Juicio (UFIyJ) N.° 9 calificó el hecho como “lesiones culposas” y después lo recaratuló a “homicidio culposo”.
En este contexto, la secretaria Andrea Sánchez ordenó el secuestro de la historia clínica completa del paciente, el traslado del cuerpo a la Morgue Judicial para la práctica de la autopsia y otras diligencias de rigor.
En medio del dolor, su mamá, Giuliana, habló públicamente sobre lo ocurrido y cuestionó a la Municipalidad de Quilmes por la falta de mantenimiento de los árboles ubicados frente al jardín de infantes donde se produjo el accidente.
La madre explicó que los árboles ocupan gran parte del espacio de ingreso al jardín y que anteriormente ya se habían registrado incidentes relacionados con la caída de frutos.
“Las mamás de compañeros de mi hijo me ayudaron a llamar a asistirnos con mi bebé. Las maestras del jardín también. Pero no venía nadie”, recordó.
“Si hubiesen escuchado los reclamos, hoy no estaríamos lamentando la pérdida”, expresó durante su entrevista con TN.
La madre cuestionó especialmente que, después del accidente, personal municipal se presentara para realizar tareas de poda. Según su relato, los trabajadores acudieron el sábado 24 de octubre, apenas dos días después de que Lucas recibiera el golpe. “Se acercaron a escondidas a podar los árboles”, denunció.

