La dueña encontró al animal cuando casi no podía respirar. Pese a los intentos por salvarla, no logró sobrevivir.

Un caso de crueldad animal generó el repudio de vecinos en Bariloche. Una mujer encontró a su perra enterrada viva, con apenas la cabeza fuera de la tierra. Murió a las pocas horas de ser rescatada.
El hecho ocurrió entre la noche del martes y la madrugada del miércoles en el barrio 645 Viviendas, la noticia se dio a conocer este mismo miércoles a través de las declaraciones de la dueña de la perra en medios locales.
Milva, la adoptante, relató cómo fueron las últimas horas de “Gorda”. La cachorra, de poco más de dos años, había estado con ella hasta las 22:00, y la última vez que la vieron con vida fue justo antes de irse a dormir, cerca de las 23:00.
Horas más tarde, alrededor de la 1:30, Milva se despertó al notar las luces de un patrullero. Al consultar con una vecina, esta le comentó que la policía estaba recorriendo la zona por otro hecho. Durante ese operativo, encontraron a la perrita enterrada hasta el cuello, jadeando con la lengua violácea y con dificultad para respirar.
La lucha por salvarla
Al lograr desenterrarla, su marido la cargó en el auto y salió desesperado en busca de una veterinaria de turno. Sin embargo, no encontraron ninguna disponible ni lograron comunicarse con alguien que pudiera orientarlos sobre cómo actuar en esa situación.
En su agonía, la perra comenzó a vomitar, luego a convulsionar y, cerca de las 5:30, falleció.
Milva reconoció que “Gorda” era parte de su familia, que la consideraba como una hija. “El dolor que siento es el de haber perdido a una hija”, aseguró. Además, destacó que la perra era la mejor amiga de sus hijos, de 10 y 12 años.
La mujer hizo hincapié en la creciente inseguridad en la zona y exigió medidas para evitar que estos hechos se repitan. “Hoy me robaron un miembro de mi familia, le quitaron la vida a mi hija”, lamentó y enfatizó que el animal “era muy dócil, no le hacía mal a nadie, no entiendo tanta maldad”.
Ahora, la dueña exige justicia y pide que el responsable se entregue. “Que dé la cara por lo que hizo”, concluyó. Hasta el momento, no hubo intervención judicial en el caso.

