La Scaloneta ajusta detalles rumbo a los octavos ante Egipto

La Selección Argentina dejó atrás la agónica victoria 3-2 frente a Cabo Verde y ya concentra todas sus energías en el duelo de octavos de final del Mundial 2026 ante Egipto, a disputarse el martes 7 de julio en el imponente Mercedes-Benz Stadium de Atlanta. El plantel que conduce Lionel Scaloni atraviesa días de análisis y ajustes, luego de una fase de grupos que dejó más interrogantes que certezas.
Este viernes, una fuerte tormenta eléctrica sobre Miami alteró la agenda de trabajo del campeón sudamericano. Por motivos de seguridad, el entrenamiento programado en el campo de juego debió cancelarse y las tareas se trasladaron a un gimnasio cubierto, donde el cuerpo técnico priorizó trabajos regenerativos, ejercicios de fuerza y sesiones de video para repasar errores y virtudes del último compromiso.
Tras la práctica bajo techo, el plantel fue liberado por algunas horas, con la idea de descomprimir la tensión acumulada tras un cierre de grupo exigente. Recién mañana se retomarán las actividades en campo abierto, en la previa del viaje a Atlanta, donde el seleccionado argentino buscará recuperar la solidez que lo llevó a conquistar América y el mundo en los últimos años.
Dudas, variantes y el estado físico del plantel
Más allá de la planificación táctica, una de las principales preocupaciones del cuerpo técnico pasa por el estado físico de varios futbolistas. Facundo Medina terminó el encuentro ante Cabo Verde con molestias y su presencia entre los once no está garantizada. En caso de no llegar en óptimas condiciones, Nicolás Tagliafico aparece como la primera alternativa para ocupar un lugar en la última línea.
En la mitad de la cancha también hay interrogantes: Alexis Mac Allister y Thiago Almada se disputan un puesto, en una zona clave para equilibrar el juego y abastecer al capitán Lionel Messi. En ofensiva, la gran incógnita vuelve a ser quién será el acompañante del rosarino: Lautaro Martínez, de buen presente goleador, o Julián Álvarez, valorado por su capacidad de presión y sacrificio táctico.
El cuerpo técnico monitorea de cerca a todos los jugadores que terminaron con molestias físicas tras el duelo con Cabo Verde, que se definió en el tiempo suplementario y dejó un alto desgaste. Hasta el momento no se informaron lesiones de gravedad, aunque la intención es llegar al cruce con Egipto con la mayor cantidad posible de futbolistas al ciento por ciento.
Egipto, un rival duro con Salah como bandera
Del otro lado estará una selección egipcia que tendrá en Mohamed Salah a su gran figura y referencia dentro y fuera de la cancha. El delantero del Liverpool lidera a un equipo que, más allá de su dependencia ofensiva, se caracteriza por su orden defensivo, su intensidad para presionar y su capacidad para lastimar de contraataque, un aspecto que el cuerpo técnico argentino observa con especial atención.
- Egipto llega con confianza tras superar la fase de grupos y apuesta a sorprender en la instancia eliminatoria.
- Argentina sabe que no puede repetir distracciones defensivas ni fallas en la circulación de la pelota si quiere evitar sobresaltos.
La experiencia reciente dejó una señal clara para la Selección: en la etapa de eliminación directa, cualquier desconcentración puede pagarse demasiado caro.
Con la clasificación en el bolsillo pero sin margen para nuevas dudas, la Scaloneta afrontará en Atlanta un examen decisivo. El objetivo es claro: recuperar la contundencia, ajustar detalles en todas las líneas y sostener vivo el sueño de avanzar a los cuartos de final del Mundial 2026.

