Titular del Supremo de Bolivia se exilia y denuncia presión política

El presidente del Tribunal Supremo de Bolivia se declara en exilio

Romer Saucedo, titular del Tribunal Supremo de Justicia de Bolivia

NewsITe

El presidente del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) de Bolivia, Romer Saucedo, informó que abandonó el país junto a su familia y se declaró en exilio, al sostener que su vida y su libertad están en riesgo y denunciar una creciente persecución política en su contra. El magistrado comunicó la decisión a través de un extenso mensaje difundido en redes sociales, que rápidamente generó repercusiones en los ámbitos judicial y político del país andino.

Según su propio relato, Saucedo resolvió salir de Bolivia ante lo que describe como una escalada de ataques, presiones y amenazas que podrían derivar en procesos judiciales impulsados desde el poder político. Aunque aseguró que actualmente no enfrenta causas abiertas, advirtió que espera que se intenten activar investigaciones en su contra como parte de una estrategia de amedrentamiento.

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“Mi exilio no significa una renuncia. La Sala Plena del TSJ tiene quórum para funcionar aún sin mi presencia. Retornaré al país cuando las condiciones hayan cambiado, cuando mi libertad y mi vida dejen de estar en peligro”, expresó el magistrado, al remarcar que su salida es temporal y condicionada a un eventual cambio del clima político y judicial en Bolivia.

Acusaciones contra el poder político y tensión institucional

Saucedo acusó directamente al poder político de haber retomado el control de la justicia y de utilizarla como herramienta contra quienes, según sus palabras, “no comulgan” con sus intereses. En su mensaje denunció la existencia de una campaña de descalificación pública en su contra, que —sostiene— busca primero erosionar su legitimidad y luego convertirlo en blanco de acciones judiciales.

Las advertencias sobre una supuesta persecución, la posible fabricación de pruebas y los riesgos contra su integridad forman parte únicamente de las declaraciones públicas del titular del TSJ, que todavía no fueron acompañadas por denuncias formales ante organismos internacionales. No obstante, su salida del país reaviva el debate sobre la independencia del Poder Judicial en Bolivia y la influencia del oficialismo sobre los tribunales superiores.

Reacción del Tribunal Supremo y sucesión en la presidencia

La decisión de Saucedo generó una reacción inmediata en el máximo tribunal del país, que convocó a una reunión de emergencia de la Sala Plena para definir quién asumirá de forma provisoria la conducción de la institución. Pese a su exilio, el propio magistrado remarcó que el TSJ mantiene el quórum necesario para continuar funcionando y dictando resoluciones.

El episodio se produce pocas semanas después de que, el 15 de octubre, Saucedo anunciara su renuncia a la presidencia del TSJ con fecha de efectivización para el 4 de enero de 2027. Ese mismo día, la Sala Plena eligió al magistrado Carlos Ortega como su sucesor a partir de esa fecha, en un esquema de transición planificado. El exilio anticipado del actual titular del Tribunal introduce ahora un nuevo factor de inestabilidad en esa transición y abre interrogantes sobre el equilibrio de poder en el sistema judicial boliviano.

La salida del país del presidente del Tribunal Supremo de Justicia, con denuncias de presiones y persecución política, vuelve a colocar bajo la lupa la independencia judicial y la tensión entre los poderes del Estado en Bolivia.

En este contexto, se espera que en los próximos días se conozcan nuevas definiciones institucionales y eventuales pronunciamientos de actores políticos y organismos de derechos humanos, tanto dentro de Bolivia como a nivel internacional.

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