Tía Maruca se retira de San Juan, pero la fábrica sigue produciendo

NewsITe
La tradicional marca de galletitas Tía Maruca dejó de producir en la planta ubicada en el departamento de Albardón, en San Juan, y decidió continuar la elaboración de sus productos a través de terceros. Pese al cambio de esquema, la fábrica mantiene su actividad con otras firmas alimenticias y conserva sus puestos de trabajo.
El movimiento empresario se concretó a partir del desembarco de un nuevo inversor en el establecimiento sanjuanino. La operación fue encabezada por el empresario Juan Carlos Crovela, quien tomó el control de la planta, aunque la marca Tía Maruca no formó parte de la negociación y pasará a operar bajo el modelo de producción tercerizada, conocido como “a façón”.
Según consignan medios locales, la nueva gestión utilizó los primeros recursos para regularizar la situación del personal. Se cancelaron sueldos atrasados, aguinaldos y otros compromisos pendientes, al tiempo que se garantizó la continuidad de la actividad fabril, ahora orientada a la elaboración para distintas marcas del rubro alimenticio.
Desmentida oficial y situación de los empleados
Las versiones que circularon en los últimos días sobre un cierre definitivo de la planta generaron preocupación entre los trabajadores y en la comunidad de Albardón. Frente a ese escenario, el gobierno de San Juan salió al cruce de los rumores y negó que el establecimiento fuera a dejar de funcionar.
El ministro de Producción provincial, Gustavo Fernández, aclaró en declaraciones radiales que “lo que deja de fabricarse es la galletita Tía Maruca, pero de ninguna manera deja de funcionar la fábrica”. El funcionario subrayó que los poco más de 290 empleados “están trabajando y en una situación mejor que hace algunos meses”.
Fernández destacó además que Crovela, lejos de reducir personal, priorizó poner al día los haberes del plantel de trabajadores, que venían registrando atrasos en el pago de sus salarios. De esta forma, se despejó el temor a despidos masivos en el corto plazo y se abrió una nueva etapa productiva para la planta sanjuanina.
Antecedentes de la marca y dificultades financieras
Tía Maruca había desembarcado en la fábrica de Albardón en 2017, donde no sólo producía sus propias líneas de galletitas, sino también para otras marcas como Dale y Argentitas. Con el tiempo, se sumó además la elaboración de parte del portfolio de galletitas de Toddy, marca que pertenece al gigante alimenticio PepsiCo y que mantuvo siempre su control.
Sin embargo, detrás de la expansión productiva se acumulaban problemas financieros. La compañía llegó a declararse en concurso preventivo, con deudas que rondaban los 300 millones de pesos, y afrontó diversas dificultades para sostener sus operaciones en distintas plantas del país.
- En octubre de 2023 cerró su establecimiento en Chascomús, con el despido de 27 trabajadores.
- La firma arrastraba obligaciones impagas con proveedores y con parte de su personal.
- Las tensiones financieras se combinaron con un contexto de caída del consumo masivo y aumento de costos.
En este contexto, durante 2024 Tía Maruca cedió su control operativo y estratégico al grupo Argensun Foods, conocido por su marca de snacks Pipas, mediante la venta del 50% de su capital accionario. Esa reconfiguración empresaria incluyó la decisión de avanzar hacia un esquema de producción tercerizada y abandonar la operatoria directa en la planta sanjuanina.
“Lo que deja de fabricarse es la galletita Tía Maruca, pero de ninguna manera deja de funcionar la fábrica”, remarcó el ministro de Producción de San Juan, Gustavo Fernández.
Así, mientras la marca Tía Maruca redefine su estrategia a nivel nacional junto a nuevos socios, la fábrica de Albardón inicia una nueva etapa como prestadora de servicios industriales para otras compañías del sector, manteniendo la actividad y las fuentes de trabajo en la provincia cuyana.

