Jutex, proveedor de grandes marcas de moda, busca oxígeno financiero

NewsITe
La empresa textil Jutex SRL, reconocida por fabricar prendas para marcas como Portsaid, Rapsodia y Le Utthe, ingresó en concurso preventivo de acreedores luego de acumular una millonaria deuda y más de medio centenar de cheques rechazados. La decisión judicial vuelve a encender las alarmas sobre la situación del sector textil local en medio de la apertura importadora y un contexto económico recesivo.
El concurso fue abierto por el Juzgado Nacional de Primera Instancia en lo Comercial N.º 13, a cargo del juez Fernando Javier Perillo, tras el pedido de la propia compañía en busca de protección legal para intentar una reestructuración ordenada de sus pasivos. Bancos, proveedores, trabajadores y organismos del Estado figuran entre los principales acreedores.
Según reportes crediticios basados en la Central de Deudores del Banco Central, la deuda de Jutex asciende a $710,3 millones, distribuida entre entidades financieras públicas y privadas, sociedades de garantía recíproca y fondos de garantía. A ese rojo se le suman 53 cheques rechazados, emitidos entre febrero y julio, por un monto total de $191,4 millones: solo 8 fueron finalmente cancelados y 45 siguen impagos, acumulando $173,6 millones.
En un rubro donde el financiamiento es clave para comprar insumos, sostener la confección y cubrir costos logísticos hasta el cobro de cada colección, el corte del crédito terminó por asfixiar el circuito operativo de la compañía. El deterioro financiero se hizo evidente durante el primer semestre del año y derivó en la decisión de acudir al concurso preventivo para evitar una eventual quiebra.
Un actor relevante de la confección tercerizada
Fundada en 2009 por Guillermo Leopoldo Rodríguez y Jacobo Daniel Azubel, Jutex construyó su negocio sobre el modelo de fabricación para terceros. Desde sus plantas coordinaba el proceso integral de producción de indumentaria que luego se comercializaba bajo etiquetas de primera línea del mercado local.
Además de Portsaid, Rapsodia y Le Utthe, la firma trabajó para Jazmín Chebar, Desiderata, Penguin, Paula, La Martina, Roxy y Quiksilver, entre otras marcas reconocidas. Su rol en la cadena de valor la convirtió en un engranaje estratégico para grandes jugadores del sector, que hoy miran con atención la evolución del expediente judicial y las posibilidades de continuidad operativa.
Plazos para acreedores y un futuro en revisión
- Los acreedores tienen tiempo hasta el 30 de noviembre para presentar la documentación que respalde sus créditos ante la sindicatura designada.
- El concurso buscará ordenar la deuda y definir un plan de pagos que permita, en caso de acuerdo, la supervivencia de la compañía.
- La situación de Jutex se suma a la de otras textiles afectadas por la caída del consumo interno y la mayor competencia importada.
- El resultado del proceso será clave para proveedores, trabajadores y las marcas que se abastecen de su capacidad productiva.
La crisis de Jutex refleja las tensiones que atraviesa toda la cadena textil e indumentaria, en un escenario de costos altos, demanda debilitada y mayor apertura a productos importados.
En 2023, la empresa había anunciado el proyecto “La Rioja Textil”, con una inversión estimada de $60 millones y una capacidad de confección de hasta 30.000 prendas mensuales, iniciativa que hoy queda en suspenso a la espera de la resolución del concurso. El desenlace del caso será un termómetro para medir cuán viable resulta sostener la producción nacional de indumentaria en el actual contexto económico argentino.

