Tensión cambiaria: el mayorista encadena su tercer avance

NewsITe
El dólar volvió a moverse al alza en la primera semana de agosto y encendió nuevas alertas en el mercado cambiario. En las pizarras del Banco Nación, la divisa estadounidense cotizó a $1.515 para la venta en el segmento minorista, mientras que el promedio informado por el Banco Central (BCRA) se ubicó en $1.519,65, en un contexto de creciente demanda de cobertura por parte de empresas e inversores.
En el mercado mayorista, el tipo de cambio avanzó por tercera rueda consecutiva este miércoles y se posicionó en $1.496,5 para la venta. Si bien todavía se mantiene por debajo de la barrera de los $1.500, la tendencia alcista empieza a consolidarse. El valor actual se encuentra un 23,7% por debajo del techo de la banda cambiaria fijado en $1.850,48, lo que, de momento, le otorga cierto margen de maniobra a la autoridad monetaria.
Las cotizaciones financieras también reflejan la presión cambiaria. El contado con liquidación (CCL) operó en torno a los $1.580,78, el dólar MEP se ubicó en $1.522,79 y el dólar blue se negoció a $1.540 en las cuevas de la City porteña. La brecha entre estos tipos de cambio y el oficial continúa siendo un factor de preocupación para el mercado, aunque por ahora se mantiene en niveles manejables en comparación con otros períodos de tensión.
Menos dólares del agro y más cobertura para el segundo semestre
Analistas del mercado coinciden en que agosto podría ser un mes más desafiante para el frente cambiario. Por un lado, comienza a sentirse el menor ingreso estacional de divisas del complejo agroexportador, que suele aportar la mayor parte de los dólares comerciales. Por el otro, se observa una mayor búsqueda de cobertura por parte de inversores que prefieren posicionarse en activos atados a la evolución del tipo de cambio.
En este contexto, ganan protagonismo los instrumentos financieros «linkeados» al dólar, que permiten cubrirse de eventuales saltos cambiarios sin necesidad de acceder directamente al mercado de cambios. Esta dinámica se traduce en una mayor dolarización de carteras y en una demanda sostenida de activos que ofrezcan resguardo frente a la inflación y a posibles correcciones del tipo de cambio oficial.
El rol del Banco Central y la acumulación de reservas
Mientras tanto, el Banco Central mantiene su estrategia de reforzar la posición de reservas internacionales. En el inicio de agosto, la autoridad monetaria registró una compra neta de US$ 18 millones en el mercado oficial de cambios, en una rueda en la que el volumen operado alcanzó los US$ 514 millones. De esta manera, el BCRA absorbió cerca del 4% del total negociado, continuando la senda compradora que viene sosteniendo en los últimos meses.
Con este resultado, las compras acumuladas en lo que va de 2026 ascienden a US$ 13.345 millones. Solo en julio, el Central logró adquirir US$ 2.163 millones, el tercer mejor desempeño mensual del año, por detrás de abril y mayo. Este proceso de acumulación de reservas es clave para sostener la intervención oficial sobre el tipo de cambio y dar una señal de respaldo frente a eventuales episodios de volatilidad financiera.
- El dólar oficial minorista se ubicó en torno a $1.520 en promedio.
- El mayorista encadenó su tercer avance consecutivo y roza los $1.500.
- El CCL superó los $1.580 y el MEP se mantuvo por encima de los $1.520.
- El BCRA ya compró más de US$ 13.000 millones en lo que va del año.
La combinación de menor ingreso de divisas y mayor demanda de cobertura configura un escenario más exigente para el mercado cambiario en la segunda parte del año, advierten los analistas.
De cara al segundo semestre, la evolución del dólar estará atada a varios factores: el ritmo de liquidación del agro, la política cambiaria del Gobierno, la capacidad del Banco Central para seguir acumulando reservas y el clima financiero internacional. En un contexto todavía frágil, la atención del mercado permanece concentrada en la dinámica diaria del tipo de cambio y en las señales que emita la autoridad monetaria.

