Tensión máxima: Ucrania acusa a Hungría de retener bancarios

Ucrania denuncia retención de empleados bancarios en Hungría

Edificio institucional en Budapest vinculado al conflicto diplomático

NewsITe

El gobierno de Ucrania acusó a Hungría de haber retenido a siete empleados del banco estatal Oschadbank y de haber confiscado una millonaria suma de dinero y lingotes de oro que eran trasladados entre Austria y territorio ucraniano. La denuncia, realizada por el ministro de Exteriores ucraniano, Andrii Sybiha, sacudió el tablero diplomático europeo y profundizó la ya delicada relación entre Kiev y Budapest.

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De acuerdo con el funcionario, los siete ciudadanos ucranianos fueron detenidos en Budapest mientras conducían dos vehículos de transporte de caudales que cubrían un servicio regular entre Raiffeisen Bank Austria y Oschadbank Ucrania. En esos camiones, según detalló posteriormente la entidad financiera, se trasladaban 40 millones de dólares, 35 millones de euros y nueve kilogramos de oro, todo declarado y documentado como operación bancaria formal.

Sybiha habló de “rehenes” y acusó a las autoridades húngaras de “robar” el dinero, lo que llevó el caso a un nivel de tensión inusual incluso para una relación ya atravesada por cruces públicos, reproches políticos y desacuerdos en el marco de la guerra que Rusia mantiene contra Ucrania desde 2022.

Choque diplomático en un contexto de guerra y presiones europeas

La denuncia ucraniana se da mientras Hungría mantiene un rol de disidencia dentro de la Unión Europea respecto del apoyo financiero a Kiev. El gobierno del primer ministro Viktor Orbán bloquea la emisión de deuda comunitaria necesaria para poner en marcha un paquete de crédito por 90.000 millones de euros acordado por los Veintisiete en diciembre, condicionando su visto bueno a que Ucrania restablezca el tránsito de petróleo ruso hacia territorio húngaro.

En este escenario, el caso de los empleados de Oschadbank se convirtió en un nuevo frente de conflicto. Según la entidad ucraniana, el seguimiento por GPS indicó que los vehículos quedaron detenidos en el centro de Budapest, cerca de una dependencia de las fuerzas del orden húngaras. El banco insistió en que toda la operación había sido notificada y coordinada con el banco austríaco, dentro de los procedimientos habituales de transporte de valores.

La policía ucraniana abrió una investigación bajo la figura de posible “secuestro” de los trabajadores y recurrió a las autoridades húngaras y a Europol. Sin embargo, las autoridades de Budapest terminaron expulsando del país a los siete retenidos, lo que añade otra capa de opacidad y disputa sobre lo ocurrido durante el operativo.

Hungría habla de lavado de dinero y apunta a la “mafia ucraniana de la guerra”

Desde el lado húngaro, la versión oficial va en una dirección muy distinta. El canciller Péter Szijjártó afirmó que las enormes cantidades de efectivo que cruzaron Hungría con destino a Ucrania en los últimos meses generan “serias preguntas” y sugirió un posible vínculo con lo que definió como “la mafia ucraniana de la guerra”.

Según datos citados por el propio ministro, desde enero habrían transitado por territorio húngaro unos 900 millones de dólares, 420 millones de euros en efectivo y 146 kilogramos de lingotes de oro. Szijjártó se preguntó por qué, si se trata de transacciones legítimas entre bancos, no se utilizan transferencias electrónicas en lugar de trasladar grandes volúmenes de billetes y metales preciosos en camiones blindados.

  • Hungría asegura haber iniciado un proceso penal por presunto lavado de dinero.
  • Entre los detenidos se mencionó a un exgeneral de los servicios secretos ucranianos.
  • Ucrania sostiene que todo el dinero pertenece a operaciones bancarias formales.

“Exigimos una explicación de por qué los ucranianos han transportado una cantidad tan grande de efectivo a través de Hungría en los últimos meses. ¿Para qué utilizan ese dinero? ¿A quién pertenece?”, cuestionó Szijjártó.

Mientras Bruselas observa con preocupación este nuevo foco de tensión, el episodio refuerza la singular posición de Hungría dentro de la UE: un socio que mantiene lazos estrechos con Moscú, pone condiciones al apoyo financiero a Kiev y ahora se enfrenta directamente a Ucrania por un caso en el que se entrecruzan seguridad, finanzas internacionales y sospechas de corrupción. El desenlace de la causa penal y las investigaciones en marcha podría tener impacto no solo en la relación bilateral, sino también en las discusiones sobre el futuro apoyo europeo a Ucrania.

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