Tensión en River‑Central: silencio de Almirón y golpe a Di María

Silencio, bronca y heridas abiertas tras la noche del Monumental

Ángel Di María durante el partido de Rosario Central ante River en el Monumental

NewsITe

Rosario Central dejó el Monumental con más que una eliminación. La derrota frente a River llegó acompañada de un clima interno cargado de tensión, marcado por los silbidos e insultos a Ángel Di María y por el llamativo silencio del entrenador Jorge Almirón, que decidió no hablar en conferencia de prensa tras el encuentro disputado en Buenos Aires.

Desde antes del inicio del partido, el foco estuvo puesto en Di María. El campeón del mundo fue recibido con una fuerte silbatina cuando fue anunciado en la formación inicial del Canalla y, minutos después, desde las tribunas bajó el cántico “Fideo secanuca”, que terminó de encender un ambiente hostil para el rosarino en el estadio de River.

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Si bien ante las cámaras Di María intentó mostrarse entero, en el vestuario la lectura fue muy diferente. Según reveló el periodista rosarino Marcelo Lamberti, dentro del plantel de Central admitieron que al delantero “le dolió mucho” el trato que recibió por parte de una parte de la hinchada millonaria. Incluso trascendió que, ya lejos de los micrófonos, el futbolista habría deslizado una frase contundente: “Esto no se borra”.

Esa reacción íntima contrasta con lo que expresó públicamente al término del encuentro. En sus declaraciones, Di María subrayó que Central perdió “por un gol de penal” y dejó entrever que el clima adverso no lo sorprendió: “Sabíamos que estas cosas podían pasar acá, no por nada hablaron antes”, señaló, en alusión a los días previos cargados de repercusiones y cruces mediáticos.

El silencio de Almirón y la interna en Rosario Central

A la bronca por la eliminación se sumó la decisión de Jorge Almirón de no presentarse a la conferencia de prensa obligatoria tras el partido. El técnico de Central optó por el silencio en una noche caliente, gesto que alimentó las versiones sobre el malestar interno y la necesidad de bajar la exposición mediática en un momento sensible para el grupo.

Central se marcha del Monumental sin el resultado esperado y con un impacto anímico profundo. La figura de Di María, que regresó al club para aportar jerarquía y experiencia, quedó atravesada por una jornada en la que el reconocimiento futbolístico fue reemplazado por silbidos, chicanas y cuestionamientos desde la tribuna rival.

  • El equipo quedó eliminado en un contexto de máxima tensión deportiva y emocional.
  • Puertas adentro, admiten que los insultos al delantero dejaron una huella difícil de digerir.

“Le dolió mucho, esto no se borra”, fue la frase que circuló en el vestuario canalla tras el partido.

La noche en Núñez deja para Central algo más que un resultado adverso: expone la fragilidad emocional de un grupo golpeado, la soledad de una de sus máximas figuras en un escenario hostil y el desafío inmediato de recomponer el ánimo para lo que viene, con el objetivo de que esta derrota no marque un quiebre definitivo en el ciclo de Almirón ni en el último tramo de la carrera de Di María en el fútbol argentino.

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