Irán reporta ataques a petroleros y alerta por el rol de Estados Unidos

NewsITe
La tensión en una de las rutas marítimas más sensibles del planeta volvió a escalar. La Armada del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI) de Irán informó que atacó cuatro buques que consideró “infractores” en el golfo Pérsico y que otras tres embarcaciones resultaron dañadas tras explosiones de minas navales al oeste del estrecho de Ormuz.
Según un comunicado difundido por Sepah News, medio oficial del CGRI, los cuatro buques navegaban por una ruta calificada como “ilegal” y fueron detectados en la zona centro-norte del Golfo mientras realizaban una transferencia de cargamentos de petróleo entre barcos. Irán sostiene que esas maniobras violan sus regulaciones y ponen en riesgo la seguridad marítima de la región.
Las fuerzas iraníes indicaron que los cuatro barcos fueron atacados de manera simultánea, lo que provocó incendios a bordo. En paralelo, informaron que otras tres embarcaciones sufrieron explosiones al haber chocado con minas navales en un sector ubicado al oeste del estrecho de Ormuz en la noche del miércoles. Esas naves también se incendiaron y debieron detener su navegación, según pudo constatar la Agencia Noticias Argentinas (NA).
Un punto neurálgico para el comercio mundial
El estrecho de Ormuz es un paso estratégico por donde circula una parte clave del comercio mundial de crudo. Se estima que cerca de una quinta parte del petróleo que se consume en el planeta atraviesa este corredor marítimo que conecta el golfo Pérsico con el océano Índico. Cada incidente en la zona genera preocupación en los mercados energéticos y en las principales capitales del mundo.
Teherán afirma que mantiene el control y la gestión del tránsito en el estrecho, y argumenta que sus acciones buscan garantizar la seguridad frente a lo que define como “presencia desestabilizadora” de potencias extranjeras. En los últimos años, el área se convirtió en escenario habitual de roces, inspecciones, capturas de buques y acusaciones cruzadas entre Irán, Estados Unidos y sus aliados.
Críticas directas a Washington y advertencia regional
En su comunicado, la Armada del CGRI responsabilizó al Gobierno de Estados Unidos por el aumento de los incidentes marítimos. Sostuvo que Washington “insiste” en alentar a los buques a utilizar lo que describe como una ruta “ilegal y minada”, pese a las advertencias iraníes, lo que, según Teherán, incrementa a diario el nivel de riesgo en el estrecho de Ormuz.
Las autoridades militares iraníes advirtieron que, si el Ejército estadounidense mantiene este tipo de acciones, la confrontación podría ampliarse y alcanzar directamente sus bases en la región. El mensaje se interpreta como una señal de endurecimiento de la postura de Irán, en un contexto ya marcado por la disputa de influencia y por conflictos abiertos en Medio Oriente.
- Irán asegura que atacó cuatro buques y que otros tres se incendiaron por minas navales.
- Acusa a Estados Unidos de incentivar el tránsito por rutas “ilegales” y de agravar la tensión.
- Advierte que un mayor involucramiento de Washington podría derivar en ataques a bases militares estadounidenses en la zona.
- El estrecho de Ormuz es clave para el flujo global de petróleo y gas.
Control reforzado tras ataques previos
Teherán reforzó su control sobre el estrecho el pasado 28 de febrero, cuando anunció restricciones al paso seguro de buques vinculados a Israel y a Estados Unidos. Esa decisión se produjo después de ataques conjuntos contra territorio iraní atribuidos a esos países, lo que elevó el clima de confrontación.
Desde entonces, la República Islámica sostiene que está dispuesta a responder a cualquier acción que considere una amenaza directa a su seguridad o a su soberanía sobre las aguas cercanas. Analistas regionales advierten que una escalada en Ormuz podría tener impacto inmediato en los precios internacionales de la energía y reavivar la inestabilidad en todo Medio Oriente.
“Nuestras fuerzas continúan gestionando y controlando el estrecho de Ormuz”, remarcó la Armada del CGRI, citada por medios oficiales iraníes y por la agencia Xinhua.
Mientras tanto, la comunidad internacional sigue de cerca la evolución de los acontecimientos. La continuidad de estos episodios aumenta la presión para encontrar canales diplomáticos que reduzcan el riesgo de un choque directo entre Irán y Estados Unidos, con consecuencias imprevisibles para la seguridad global.

