Tensión en Medio Oriente: cómo golpea a la economía global

Analistas advierten por el costo económico de una guerra prolongada

NewsITe

Buenos Aires, 4 de abril (NA).– La prolongación de la guerra en Medio Oriente, sin señales claras de un alto el fuego en el corto plazo, comienza a encender luces de alarma en los mercados internacionales. Según Damián Vlassich, team leader de Estrategias de Inversión en IOL (Invertir Online) Inversiones, el escenario bélico “impacta muchísimo” en la economía mundial, en especial a través del precio del petróleo y las expectativas inflacionarias.

El especialista explicó que la continuidad del conflicto y el riesgo de una escalada regional ya se traducen en mayor volatilidad financiera, subas en los commodities energéticos y un clima de mayor aversión al riesgo entre los inversores. En ese marco, los bancos centrales podrían verse forzados a mantener políticas monetarias más duras por más tiempo, aun cuando muchas economías muestran signos de desaceleración.

– Publicidad –

Una de las principales preocupaciones pasa por el valor del barril de crudo. Un cierre parcial o total de rutas estratégicas como el Estrecho de Ormuz –por donde se transporta una porción sustancial del petróleo mundial– implicaría un salto adicional en los precios de la energía. “Eso se traslada a un contexto inflacionario mayor, porque el encarecimiento del petróleo repercute en el transporte, la producción y, en última instancia, en los precios al consumidor”, sostuvo Vlassich.

Más inflación, tasas altas y menor consumo

Ante la amenaza de una inflación más persistente, los bancos centrales “toman posturas más contractivas, como es el caso de subir las tasas”, detalló el analista. Esa reacción, sumada al aumento de costos para las empresas, termina configurando lo que definió como “un círculo menos virtuoso de precios más altos, costos más altos y un menor consumo”.

En ese contexto, las compañías ajustan sus listas para amortiguar el encarecimiento de la energía y de los insumos importados, mientras que las familias resignan parte de su capacidad de compra. Para economías como la argentina, ya golpeadas por altos niveles de inflación y fragilidad cambiaria, una suba sostenida del petróleo agrega presión adicional sobre los combustibles, el transporte y la estructura de costos en general.

La advertencia de Trump y el foco en el Estrecho de Ormuz

La tensión geopolítica se agravó luego de que el expresidente estadounidense Donald Trump lanzara una nueva y dura advertencia contra el gobierno de Irán, al que exigió la apertura inmediata del Estrecho de Ormuz. “El tiempo se acaba, 48 horas antes de que el infierno se desate sobre ellos”, escribió en su plataforma Truth Social, en un mensaje que elevó la incertidumbre en los mercados energéticos.

Trump recordó amenazas previas y volvió a plantear un ultimátum al régimen iraní en un momento de máxima militarización de la zona. De acuerdo con información a la que tuvo acceso la Agencia Noticias Argentinas, las fuerzas de Estados Unidos llevan adelante un operativo para localizar al piloto de un segundo avión caza derribado por defensas iraníes en los últimos días, un episodio que alimenta el riesgo de una escalada directa entre ambos países.

Claves económicas de la crisis en Medio Oriente

  • Suba del precio del petróleo y de otros energéticos, con impacto global sobre inflación y costos de producción.
  • Mayor presión sobre bancos centrales para mantener o subir tasas de interés, encareciendo el crédito.
  • Reacción de las empresas con aumentos de precios preventivos y ajuste de planes de inversión.
  • Caída del consumo y enfriamiento de la actividad económica ante el deterioro del poder adquisitivo.
  • Aumento de la volatilidad en los mercados financieros y refugio en activos considerados seguros.

“Entramos en un círculo menos virtuoso de precios más altos, costos más altos y menor consumo”, advirtió Damián Vlassich, de IOL Inversiones.

Mientras la diplomacia internacional ensaya esfuerzos para contener la escalada, los analistas coinciden en que cada día sin una tregua clara incrementa el costo económico global. Para la Argentina, el desafío será manejar el impacto de un petróleo más caro sobre la inflación doméstica y el balance energético, al tiempo que se intenta sostener la actividad en un contexto mundial crecientemente incierto.

- Publicidad -
- Publicidad -
- Publicidad -