La campaña israelí, atravesada por la amenaza iraní

NewsITe
En la recta final hacia las elecciones legislativas en Israel, la oposición incrementó sus críticas contra el primer ministro Benjamin Netanyahu, a quien acusa de agitar el fantasma de un conflicto con Irán para obtener rédito electoral. Las denuncias se apoyan en recientes mensajes del premier en redes sociales y en versiones de un fuerte cortocircuito con la conducción militar.
Netanyahu, que llega a la votación en un virtual empate con el bloque encabezado por el centrista Gadi Eisenkot, endureció su discurso en las últimas semanas. En uno de sus mensajes más controvertidos, publicó en X una imagen de una nube atómica sobre Tel Aviv, acompañada de un texto que presenta a Irán como una amenaza existencial y menciona el riesgo de un “segundo Holocausto” si deja el poder.
Según medios internacionales, el jefe del Estado Mayor, Eyal Zamir, habría reclamado una “discusión a fondo” con el primer ministro luego de recibir instrucciones para una posible operación que podría derivar en un enfrentamiento directo con Irán. El canal 12 de la televisión israelí sostuvo que el propio ejército permitió la difusión de estas tensiones internas, algo interpretado como una señal de malestar frente a un eventual uso político de la cuestión de seguridad.
Acusaciones cruzadas y desmentidas oficiales
Las filtraciones generaron inmediata repercusión en la oposición. El exministro de Defensa Avigdor Lieberman pidió abrir una investigación por “traición” contra Netanyahu, al sostener que el mandatario estaría dispuesto a “sacrificar las vidas de los soldados” por temor a una derrota en las urnas. En la misma línea, el líder opositor Yair Lapid aseguró que el premier “ha perdido los cabales” y llamó a “mandarlo de vuelta a su casa”.
Desde el gobierno, en cambio, buscaron llevar calma. El actual ministro de Defensa, Israel Katz, calificó como “totalmente infundadas y falsas” las versiones sobre un plan para atacar Irán antes de los comicios. Katz afirmó categóricamente que no existe ninguna intención de lanzar una operación de ese tipo, algo que también fue desmentido por el propio Netanyahu, quien insiste en que solo pretende advertir sobre la amenaza iraní y sobre una eventual interferencia en el proceso electoral.
Fuentes anónimas citadas por la prensa local, sin embargo, aseguraron temer que el primer ministro utilice “el tema iraní para obtener un impulso político”. Eisenkot, exjefe del Estado Mayor, salió al cruce al advertir en X: “Ni siquiera intentes anteponer tus intereses políticos a la seguridad del Estado”, en referencia directa a su rival.
Irán relativiza el impacto del resultado electoral israelí
Mientras el debate se concentra en la política interna israelí, desde Teherán buscaron quitarle dramatismo a la puja electoral. Autoridades iraníes señalaron que el resultado de los comicios no modificará la postura de la república islámica hacia Israel, un país al que consideran enemigo y que, según recuerdan, habría bombardeado objetivos iraníes en reiteradas oportunidades desde junio de 2025.
En paralelo, Netanyahu volvió a recibir el respaldo del presidente estadounidense Donald Trump, quien históricamente apoyó una línea dura frente a Irán. En sintonía con ese respaldo, el premier israelí repitió en las últimas semanas que “derrocar” al gobierno de Teherán es, a su juicio, la única forma de eliminar la amenaza que representa la república islámica para la seguridad regional.
Con la campaña convertida en un virtual referéndum sobre la figura de Netanyahu, el escenario electoral israelí se mantiene abierto y tensionado. La discusión sobre cómo enfrentar a Irán, y hasta qué punto ese debate se mezcla con la supervivencia política del primer ministro, aparece hoy en el centro de la agenda y será clave para entender el resultado en las urnas.

