Seguidores de Evo Morales bloquean un aeropuerto y escalan la crisis en Bolivia

NewsITe
La crisis política en Bolivia sumó en las últimas horas un nuevo capítulo de alta tensión. Grupos afines al expresidente Evo Morales tomaron el control del aeropuerto de Chimoré, en el departamento de Cochabamba, para impedir una eventual detención del exmandatario, quien enfrenta causas judiciales y órdenes de captura por presuntos delitos graves.
Según medios locales y fuentes políticas, las organizaciones vinculadas al líder cocalero bloquearon los accesos a la terminal aérea con piedras, ramas y otros obstáculos. La acción fue presentada como una “defensa” directa de la figura de Morales, a quien consideran víctima de persecución judicial y política por parte del gobierno y del sistema de justicia boliviano.
La toma del aeropuerto de Chimoré se inscribe en un contexto de fuerte conflictividad social. En las últimas semanas se registraron cortes de ruta, marchas y enfrentamientos esporádicos entre militantes “evistas” —como se denomina al sector leal a Morales— y fuerzas de seguridad. Dirigentes cercanos al exmandatario llegaron a afirmar que están dispuestos a defenderlo “aunque cueste vidas”, una frase que encendió alarmas por el riesgo de una escalada de violencia.
Escenario político polarizado y causas judiciales abiertas
Evo Morales, quien gobernó Bolivia entre 2006 y 2019, enfrenta distintos procesos judiciales iniciados tras su salida del poder. Entre ellos se cuentan investigaciones por presuntos delitos vinculados al terrorismo, sedición y otros cargos que sus seguidores califican como parte de una estrategia para impedir su regreso a la primera línea política.
La figura del exmandatario divide aguas dentro del propio oficialismo y también en la oposición. Mientras un sector del Movimiento al Socialismo (MAS) continúa respaldándolo como líder indiscutido, otros actores políticos plantean que su presencia en el centro de la escena impide la renovación y profundiza la confrontación institucional.
Cruce con Israel y repercusión internacional
En paralelo a la tensión interna, Morales volvió a quedar bajo la lupa internacional tras lanzar duras críticas contra Israel, luego de que ese país opinara sobre la crisis boliviana. El expresidente cuestionó la legitimidad moral del Estado israelí para pronunciarse sobre asuntos internos de Bolivia y reiteró su posición históricamente crítica hacia la política de ese país en Medio Oriente.
- Rechazo a la injerencia externa en la política boliviana.
- Reafirmación de su postura alineada con gobiernos y movimientos críticos de Israel.
Morales buscó convertir el cruce con Israel en una plataforma para reforzar su imagen en el plano internacional y presentarse como referente de sectores que cuestionan la política exterior de las potencias occidentales.
Con la combinación de presiones judiciales, movilización callejera y declaraciones de fuerte impacto internacional, Evo Morales continúa en el centro de un escenario altamente inestable. Mientras Bolivia intenta encauzar su futuro institucional, la disputa en torno al exmandatario amenaza con profundizar la polarización y extender la crisis política en el país andino.

