Crisis política y llamados al diálogo en medio de protestas

NewsITe
En un clima de fuerte conflictividad social que ya lleva cuatro semanas, el presidente de Bolivia, Rodrigo Paz, advirtió que quienes se nieguen a dialogar afrontarán el pleno peso de la Constitución. El mensaje llega en momentos en que el país suma decenas de bloqueos de rutas y masivas movilizaciones que reclaman su renuncia.
Durante los actos oficiales por los 217 años del Primer Grito Libertario de América Latina, realizados en Sucre, Paz remarcó que su gobierno apuesta al diálogo, pero advirtió que tiene la intención de hacer respetar el orden institucional. “A aquellos que no quieren dialogar les caerá la Constitución, porque para eso hay una Constitución”, sostuvo ante periodistas.
El conflicto social, encabezado por la Central Obrera Boliviana (COB), organizaciones campesinas y sectores vecinales, se expresa en más de 50 cortes de rutas en los departamentos de La Paz, Oruro, Cochabamba, Potosí y Santa Cruz, según reportes de la prensa local. La región más afectada continúa siendo La Paz, donde se mantiene un cerco a la sede de gobierno pese a los intentos oficiales de negociar una salida.
Entre las medidas anunciadas para intentar dar una señal política en medio de la crisis, Paz confirmó un recorte del 50% en su salario y en el de todos los integrantes del Poder Ejecutivo. “Este gobierno asumió la decisión de rebajarse el salario del 50%”, indicó, al presentar la decisión como un gesto de austeridad que, según dijo, no impactará en otras áreas del Estado.
Movilizaciones, reclamos y promesa de reformas
Las protestas en La Paz tuvieron este lunes un nuevo capítulo con una multitudinaria marcha de la COB, campesinos y algunas juntas vecinales que avanzó desde la Ceja de El Alto hacia el centro de la ciudad. El principal reclamo es la renuncia de Paz, en el poder desde hace algo más de seis meses.
Los dirigentes sindicales condicionan cualquier posibilidad de diálogo a la anulación de las órdenes de aprehensión contra referentes de la COB, entre ellos Mario Argollo, quien se declaró en la clandestinidad. Mientras tanto, la capital administrativa del país continúa sometida a bloqueos y marchas que paralizan actividades y generan pérdidas económicas millonarias.
En paralelo, el mandatario insiste en que Bolivia atraviesa una etapa de “transformación política” que definió como “un parto doloroso pero necesario” para dejar atrás estructuras asociadas al predominio de un solo partido. En ese marco, recordó que este miércoles se instalará el Consejo Económico Social, al que convocó especialmente a organizaciones de Chuquisaca, con la promesa de generar “sinergias” en torno a unos 2.000 proyectos impulsados por su gestión.
Pese al impacto económico de los bloqueos, Paz afirmó que el país se encamina a alcanzar este año un nivel de exportaciones similar al registrado en la época de bonanza de hace 12 años. Para el oficialismo, ese dato es una señal de que la economía mantiene su dinamismo; para los sectores movilizados, en cambio, la prioridad es la resolución de la crisis política y la apertura de un diálogo sin condicionamientos.
“Bolivia está buscando superar las diferencias bajo el manto del diálogo”, insistió el presidente Rodrigo Paz al ratificar que hará respetar la Constitución frente a quienes rechacen sentarse a negociar.

