El gobernador Bill Lee frenó la única ejecución que todavía estaba programada para este año y dispuso una revisión independiente del protocolo. La decisión se conoció después de que Pike permaneciera con vida tras recibir dos dosis de pentobarbital y fuera trasladada a un hospital.

El fallido intento de ejecución de Christa Pike provocó una decisión inmediata en Tennessee. El gobernador Bill Lee suspendió la ejecución que todavía quedaba prevista para 2026 y ordenó una investigación externa para determinar qué ocurrió durante el procedimiento realizado el miércoles en la prisión de máxima seguridad Riverbend.
Pike, de 50 años, recibió dos dosis de pentobarbital, pero permaneció con vida. Luego del procedimiento fue retirada de la prisión en ambulancia y trasladada a un centro médico, mientras sus abogados aseguraron que no habían recibido información precisa sobre su estado de salud.
La situación llevó a Lee a disponer una revisión “exhaustiva” a cargo de terceros. El gobernador sostuvo que ejecutar una sentencia impuesta legalmente constituye una de las responsabilidades más importantes del Estado y que el procedimiento debe realizarse de manera legal, constitucional y efectiva.
Una ejecución quedó suspendida
La medida afecta directamente a Gary Wayne Sutton, cuya ejecución estaba prevista para el 3 de diciembre. Era la única que permanecía programada en Tennessee durante el resto de 2026 y quedó suspendida después de lo ocurrido con Pike.
El Departamento Correccional de Tennessee, por su parte, afirmó que durante el procedimiento se cumplieron todos los pasos contemplados por el protocolo estatal. También indicó que las normas vigentes no permiten realizar procedimientos adicionales una vez completadas las dosis previstas.
Los testimonios de periodistas que presenciaron el intento de ejecución señalaron que Pike continuó respirando después de la aplicación de las drogas. Tras la segunda dosis, los testigos dijeron haber escuchado fuertes ronquidos y respiraciones durante varios minutos antes de que se interrumpiera el audio de la sala.
Los abogados de la condenada presentaron entonces recursos de emergencia para detener el procedimiento. Argumentaron que Pike estaba atravesando un sufrimiento innecesario y reclamaron que recibiera asistencia médica.
El segundo intento fallido del año
Lo ocurrido con Pike no fue el primer problema registrado este año con una ejecución en Tennessee. En mayo, el Estado tampoco pudo completar la ejecución de Tony Carruthers después de que el equipo encargado no consiguiera establecer una segunda vía intravenosa exigida por el protocolo.
En aquella oportunidad, Carruthers recibió una suspensión de un año. El nuevo episodio, apenas cuatro meses después, derivó ahora en una revisión más amplia del sistema utilizado por Tennessee para aplicar la pena de muerte.
Pike había sido condenada a muerte en 1996 por el asesinato de Colleen Slemmer, de 19 años, cometido un año antes en Knoxville. Tenía 18 años al momento del crimen y llevaba alrededor de tres décadas en el corredor de la muerte.
Su ejecución iba a convertirla en la primera mujer ejecutada por Tennessee en más de 200 años. El procedimiento, sin embargo, no pudo completarse y terminó con Pike hospitalizada y con el Estado suspendiendo la ejecución restante de 2026 mientras investiga las causas de lo ocurrido.

