Revés para Techint en obra estratégica de gas en Río Negro

NewsITe
El grupo Techint volvió a sufrir un traspié en el negocio energético local al quedar afuera de la licitación para construir un gasoducto de alta relevancia estratégica, pensado para potenciar el desarrollo de Vaca Muerta y la exportación de gas natural licuado (GNL). La decisión se produce en un contexto de fricciones crecientes entre el Gobierno nacional y el holding encabezado por Paolo Rocca.
La obra fue adjudicada a una unión transitoria de empresas integrada por la constructora argentina Víctor Contreras y la firma italiana SICIM, que se impusieron sobre la propuesta presentada en conjunto por Techint y SACDE. Se trata de un proyecto de envergadura que consolida la presencia de nuevos jugadores en un segmento históricamente dominado por el grupo italo-argentino.
Según trascendió en el sector, el gasoducto tendrá una extensión cercana a los 470 kilómetros y unirá la cuenca no convencional de Vaca Muerta con el Golfo San Matías, en la provincia de Río Negro. El objetivo central es abastecer un esquema de exportación de GNL impulsado por la compañía Southern Energy, que busca posicionar al país como proveedor relevante de gas en los mercados internacionales.
La inversión total estimada para el proyecto ronda los USD 1.300 millones. Una vez en funcionamiento, el ducto permitirá transportar alrededor de 27 millones de metros cúbicos diarios de gas destinados principalmente a la exportación, lo que lo convierte en una pieza clave para el futuro del negocio gasífero argentino y para el ingreso de divisas al país.
Impacto en el mapa energético y en la posición de Techint
Además de haber perdido la construcción del gasoducto principal, Techint quedó también al margen del negocio de provisión de caños, un segmento en el que tiene fuerte presencia a través de su cadena industrial. Ese contrato se definió en una licitación previa que ya había generado tensiones entre empresas del sector y el Gobierno, por el peso económico y geopolítico del proyecto.
En paralelo, la empresa Oilfield Production Services (OPS) fue seleccionada para desarrollar la planta compresora que será necesaria para garantizar el funcionamiento del sistema de transporte. Este componente es clave para asegurar los niveles de presión y caudal requeridos para llevar el gas desde la formación neuquina hasta la costa rionegrina.
El revés para Techint se da en un momento en el que el oficialismo y distintos actores empresariales vinculados al grupo vienen acumulando cortocircuitos públicos por la asignación de contratos, la política de importaciones y la definición de proveedores para obras de infraestructura energética. En ese marco, la exclusión de la compañía de uno de los proyectos más ambiciosos asociados a Vaca Muerta suma un nuevo capítulo a la disputa.
Un proyecto estratégico para el futuro exportador de Vaca Muerta
- Gasoducto de unos 470 kilómetros entre Vaca Muerta y el Golfo San Matías.
- Inversión estimada en torno a los USD 1.300 millones.
- Capacidad de transporte de aproximadamente 27 millones de m³ diarios de gas.
- Obra vinculada a un esquema de exportación de GNL liderado por Southern Energy.
- Participación de Víctor Contreras, SICIM y OPS en distintos tramos y componentes del proyecto.
El desarrollo de nueva infraestructura de transporte será determinante para que Vaca Muerta consolide su perfil exportador y Argentina gane protagonismo como proveedor regional de gas.
Con este nuevo gasoducto, el país busca avanzar hacia una mayor capacidad de evacuación de la producción de Vaca Muerta, reducir cuellos de botella internos y aprovechar la ventana de oportunidad que aún ofrece el gas natural en la transición energética global. Mientras tanto, el corrimiento de Techint de esta obra reconfigura el mapa de actores en el negocio y abre el juego a más competencia en futuras licitaciones.

