La disparada del dólar y la inflación empujaron a los bancos a elevar sus tasas a niveles inaccesibles. El Banco Nación mantiene un 4,5% y se convierte en la única opción posible para quienes buscan un préstamo para vivienda.

La escalada del dólar y la incertidumbre económica le dieron un golpe de gracia al sueño de la casa propia a través del crédito hipotecario UVA. En las últimas semanas, la mayoría de los bancos privados aumentaron drásticamente sus tasas de interés, reduciendo al mínimo las posibilidades de acceso a un crédito inmobiliario.
Entidades de primera línea como Galicia, Santander, Supervielle y Macro ya aplican una tasa del 15%, mientras que el Banco Patagonia la fija en 14% y el Banco Hipotecario en 13,9%. Con estos niveles, las cuotas resultan inalcanzables para gran parte de la clase media, dejando prácticamente fuera de competencia a las instituciones privadas.
El Banco Nación, último refugio para quienes buscan acceder a una vivienda
En contraste con las tasas del resto del sistema, el Banco Nación mantiene una oferta del 4,5%, menos de un tercio de lo que exigen las entidades privadas. Esa diferencia lo convierte en el único refugio viable para quienes aún aspiran a obtener un préstamo para la compra o construcción de vivienda.
La entidad estatal, bajo la conducción del gobierno de Javier Milei, se mantiene como la única con condiciones de crédito relativamente accesibles. En la práctica, su posición monopólica en el segmento de préstamos hipotecarios refleja la fragilidad del sistema financiero frente a la inflación y la falta de previsibilidad económica.
Un mercado hipotecario paralizado
El encarecimiento de los créditos responde a la estrategia de los bancos de cubrirse ante la volatilidad del dólar y el incremento constante del índice UVA, que ajusta las cuotas por inflación. Esta dinámica genera una doble barrera: desalienta nuevos préstamos y asfixia a quienes ya los tomaron.
Para la clase media, la consecuencia es inmediata: el mercado inmobiliario vuelve a congelarse. Sin crédito accesible ni previsibilidad en las condiciones, la compra de vivienda se convierte nuevamente en una meta inalcanzable.
Una señal de la crisis estructural del crédito
La situación actual deja en evidencia la profunda crisis del crédito en Argentina. Sin un esquema financiero estable ni políticas que incentiven el acceso a la vivienda, el crédito hipotecario UVA se aleja cada vez más de su objetivo original.
Mientras tanto, el Banco Nación resiste como única alternativa en un escenario donde la incertidumbre económica y la dolarización de expectativas dejan sin horizonte al mercado hipotecario argentino.

