Venden cuatro pingüinos del ex Mar del Plata Aquarium para cubrir deudas

NewsITe
Cuatro pingüinos de penacho amarillo que aún permanecen en el predio del ex Mar del Plata Aquarium fueron puestos a la venta en el marco del proceso de quiebra de la empresa que administraba el complejo. La medida busca obtener fondos para afrontar sueldos adeudados, gastos de mantenimiento y deudas con bancos y exempleados, en un caso que vuelve a exponer la situación de los animales tras el cierre definitivo del parque en marzo de 2025.
De acuerdo con la información que trascendió en el expediente, la sindicatura que lleva adelante la liquidación de bienes de Plunimar S.A. incluyó a estos ejemplares como “bienes de cambio” en el inventario. En el listado, los cuatro pingüinos de penacho amarillo (Eudyptes chrysocome) fueron valuados en un total de US$ 40.000, suma que al tipo de cambio estimado representa unos $56,8 millones.
La tasación, sin embargo, está sujeta a la aparición de un comprador del exterior y podría modificarse. Esa condición responde a la normativa que regula el traslado internacional de fauna silvestre, así como a la necesidad de encontrar instituciones o parques que cumplan con estándares mínimos de bienestar animal y cuenten con infraestructura adecuada para recibir a estas aves marinas.
Qué pasa con el resto de los animales del ex Aquarium
Además de los cuatro pingüinos ofrecidos a la venta, en las instalaciones del ex Mar del Plata Aquarium continúan otros 55 pingüinos de distintas especies, entre ellos magallánicos y rey. A diferencia de los primeros, estos ejemplares no fueron tasados y quedaron bajo el cuidado del juzgado interviniente, por lo que no forman parte del activo que la sindicatura busca convertir en dinero para cancelar pasivos.
Según se informó, estos 55 pingüinos serán donados o reubicados en instituciones, fundaciones u organizaciones especializadas, con el objetivo de garantizar su atención veterinaria y un entorno compatible con sus necesidades. La relocalización deberá cumplir con la legislación ambiental vigente y con los compromisos internacionales suscriptos por la Argentina en materia de protección de la biodiversidad.
Antecedente: la venta de delfines y traslado de lobos marinos
La situación de los pingüinos tiene como antecedente inmediato la venta, a fines de 2025, de diez delfines que pertenecían al ex Aquarium. Esos animales fueron trasladados a la ciudad de Hurghada, en Egipto, en una operación valuada en US$ 800.000. Los fondos obtenidos se destinaron principalmente al pago de salarios atrasados y al sostenimiento del resto de la fauna que seguía en el predio.
En septiembre de ese mismo año, organizaciones ambientalistas habían presentado denuncias por el deterioro de los estanques donde vivían los delfines, que presentaban agua turbia y signos de abandono. Las presentaciones apuntaron tanto a las condiciones de bienestar de los animales como a la responsabilidad de la empresa concesionaria y de los organismos de control.
Respecto de los lobos marinos, se dispuso su traslado a Mundo Marino, en San Clemente del Tuyú, mientras que cinco ejemplares fueron enviados a la República Dominicana. En paralelo, los propietarios del establecimiento donde funcionaba el Aquarium reclaman la restitución legal del predio, un espacio de unas nueve hectáreas con vista privilegiada al mar y a los bosques de Punta Mogotes, cuyo futuro también forma parte del debate en la ciudad.
El caso reaviva la discusión sobre el destino de los animales de parques marinos cerrados y el rol del Estado en su protección.
Mientras avanza la liquidación judicial de Plunimar S.A., especialistas en fauna marina y organizaciones de protección animal insisten en la necesidad de priorizar el bienestar de los pingüinos y del resto de las especies, más allá de la lógica económica del proceso de quiebra.

