Nueve años de gestión de Tapia al frente de la AFA

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Claudio “Chiqui” Tapia cumple este 29 de marzo nueve años al frente de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA), en una etapa signada por los máximos logros deportivos de la Selección y por un fuerte reordenamiento institucional, pero atravesada hoy por investigaciones judiciales y medidas de control impulsadas desde la Justicia y el Gobierno nacional.
Tapia llegó a la presidencia de la AFA en 2017, después de una prolongada crisis dirigencial que incluyó la intervención de la llamada “Comisión Normalizadora” y tensiones entre los clubes de primera, las ligas del interior y la propia FIFA. Desde entonces, la conducción de Viamonte buscó reconstruir el entramado político del fútbol argentino, con énfasis en la federalización y el protagonismo de las ligas del interior, así como en una relación más ordenada con las instituciones de la Liga Profesional.
Según informó la AFA, en estos nueve años se consolidó una estructura interna más profesionalizada, con modernización de los procesos administrativos, incorporación de herramientas tecnológicas y mejoras en los mecanismos de control y gestión. En paralelo, se avanzó en una agenda de obras de infraestructura, programas de capacitación y acuerdos comerciales que reforzaron los ingresos de la casa madre del fútbol argentino.
En el plano deportivo, la gestión Tapia exhibe como principal carta de presentación el ciclo de la Selección argentina que culminó con la obtención del Mundial de Qatar 2022, además de la Copa América 2021 y la Finalissima 2022. A eso se suma el impulso al fútbol juvenil y al fútbol femenino, con el objetivo de sostener un proyecto a largo plazo bajo una misma identidad de juego y una planificación unificada en todas las selecciones nacionales.
Investigaciones judiciales y presión en la antesala del Mundial 2026
El aniversario lo encuentra, sin embargo, en medio de un frente judicial complejo, a menos de tres meses del inicio del Mundial de Estados Unidos, Canadá y México 2026. En el fuero en lo penal económico, el juez Diego Amarante rechazó un pedido de Tapia para salir del país durante 60 días en una causa por presunta retención indebida de aportes. El magistrado consideró insuficientes y poco precisos los fundamentos presentados por la defensa, además de señalar la falta de documentación actualizada que justificara el viaje.
En paralelo, el juez federal Adrián González Charvay ordenó allanamientos en la sede de la AFA en la calle Viamonte y en el predio de Ezeiza, en el marco de una investigación por el presunto manejo irregular de fondos a través de la empresa TourProdEnter, vinculada al empresario Javier Faroni. La pesquisa también alcanza al tesorero de la AFA, Pablo Toviggino, por su presunta relación con una propiedad en el partido bonaerense de Pilar y posibles desvíos de dinero.
Como complemento de ese escenario, el Gobierno nacional dispuso una veeduría por 180 días sobre la AFA. Los veedores designados, Rubén Miguel Pappacena y Agustín Ortiz de Marco, tendrán la tarea de analizar balances, contratos, aportes y los distintos vínculos comerciales de la entidad. El objetivo formal es auditar la situación económica y societaria de la asociación, en un contexto en el que el fútbol argentino se prepara para un nuevo ciclo mundialista y para consolidar la herencia deportiva de los últimos años.
La AFA reivindica un período de “ordenamiento y crecimiento”, mientras la Justicia y el Gobierno avanzan con allanamientos, causas penales y una veeduría de seis meses sobre la entidad.
Con el respaldo que aún conserva entre la mayoría de los clubes y el peso simbólico de los títulos obtenidos por la Selección, Tapia encara su décimo año de mandato en un delicado equilibrio entre la fortaleza deportiva y las exigencias de transparencia e institucionalidad que hoy marcan la agenda del fútbol argentino.

